APERTURA**Podría decirse que desde que se eliminó la Oficina de Regulación de Precios, con la apertura del mercado, no ha habido autoridad capaz de controlar los abusos y desmanes de algunos agentes económicos, en perjuicio de casi todos los consumidores y usuarios.
AUTORIDAD**La recién estrenada Autoridad de Protección al Consumidor debe seguir con las pesquisas iniciadas, y denunciar públicamente a los establecimientos irresponsables y a sus propietarios. La mejor sanción en estos casos es el rechazo del público.
EXPECTATIVAS**La ciudadanía confía y espera que, en conjunto con la nueva Autoridad de los Servicios Públicos, logren finalmente meter en cintura a quienes han venido abusando en el mercado de su posición dominante y de la inacción estatal. Amanecerá y veremos.