Argentina cambia de canciller en medio de negociaciones Mercosur-UE


El Gobierno de Argentina designó a Héctor Timerman como nuevo canciller en reemplazo de Jorge Taiana, quien renunció hoy por diferencias en materia de política exterior, justo cuando el país encabeza las negociaciones para un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).


La dimisión de Taiana también coincide con la ofensiva de Argentina contra la decisión del Reino Unido de explotar crudo en las islas Malvinas, cuya soberanía se disputan los dos países.


La designación de Timerman, actual embajador argentino en Estados Unidos, fue anunciada hoy por el jefe del gabinete, Aníbal Fernández, luego de confirmar la dimisión de Taiana por "razones estrictamente personales", sin dar otros detalles.

 

Pero portavoces de Taiana ratificaron que la dimisión fue a raíz de diferencias en materia de política exterior y por falta de apoyo del Gobierno.


Taiana, de 60 años, es hijo del médico personal del general Juan Perón, fundador del Partido Justicialista (peronista) del Gobierno de la presidenta Cristina Fernández, a quien le presentó su renuncia "indeclinable" luego de una conversación que mantuvieron por la mañana, indicaron.


Timerman, un periodista de 56 años e hijo del dueño de un diario que estuvo preso durante la dictadura militar argentina (1976-1983), era desde hace meses candidato a suceder a Taiana por la buena gestión que se le atribuye en las relaciones de Argentina con EE.UU., tradicionalmente tumultuosas, según se coincide en los círculos políticos locales.

 

Las fuentes indicaron además que Taiana sentía falta de apoyo de parte del Gobierno, pero evitaron detallar cuáles eran las diferencias que desembocaron en la dimisión del diplomático.


Argentina ejerce la presidencia temporal del Mercosur, bloque que comparte con Brasil, Paraguay y Uruguay, en momentos en que se han relanzado las negociaciones de un acuerdo con la UE, cuya dirección está actualmente en manos de España.


En mayo pasado, la UE advirtió de su preocupación por informaciones según las cuales Argentina se propone restringir la importación de alimentos para proteger a la industria nacional, asunto que también puso en guardia a Brasil y Uruguay.

 

El bloque hizo además un llamamiento a no aplicar medidas que consideró "inexplicables" e "incompatibles" con las reglas internacionales y que se atribuyen al secretario argentino de Comercio, Guillermo Moreno, uno de los funcionarios más fieles al Gobierno y de los más criticados por la oposición política.


Aunque no rige ninguna restricción formal a la importación de alimentos, que en cifras equivale al 0,3 por ciento del total de las compras de Argentina, es un secreto a voces que los importadores chocan con demoras burocráticas inusuales que se atribuyen a Moreno, quien cuenta con el respaldo de la administración de Fernández.


A Timerman, que desde su exilio en EE.UU. luchó por la liberación de su padre, Jacobo Timerman, dueño del diario La Opinión, quien fue apresado por la dictadura, se le elogia por haber logrado un buen nivel de diálogo y relaciones con Washington.

 

A comienzos de 2008, Cristina Fernández se declaró blanco de una "operación basura" desde EE.UU. después de que la justicia de Miami revelara grabaciones según las cuales un maletín con 800.000 dólares incautado en 2007 al empresario venezolano Alejandro Antonini Wilson en Buenos Aires estaba destinado a su campaña electoral.


El llamado "escándalo del maletín" involucró también a Venezuela.


El incidente fue dado por superado unos meses después gracias a las gestiones de Timerman, quien ocupaba la embajada en Washington desde fines de 2007, cuando asumió el Gobierno de Fernández.


Además, Taiana respaldaba la estrategia brasileña de "contención y seguimiento" de la política nuclear de Irán por parte de países en desarrollo, postura que rechaza EE.UU.


En este sentido, se conjetura que la posición de Taiana en este asunto choca con la opinión de Timerman y fue el tema que desembocó en la renuncia del canciller.


Timerman hereda igualmente las gestiones para revertir los perjuicios de un largo conflicto con Uruguay por la instalación en ese país de una papelera de capital finlandés.

Taiana, un peronista histórico con perfil internacional

Buenos Aires, 18 jun (EFE).- Jorge Taiana, hijo del médico personal de Juan Domingo Perón, se consolidó en su carrera como un peronista histórico de perfil internacional que le valió su designación en 2005 como canciller argentino, cargo al que renunció hoy.
Con varios puestos diplomáticos a cuestas, Taiana fue hasta hoy uno los ministros con más trayectoria en el Gobierno, cercano al matrimonio de la presidenta Cristina Fernández y su antecesor, Néstor Kirchner (2003-2007), quien lo había nombrado canciller el 1 de diciembre de 2005 en reemplazo de Rafael Bielsa.
Casado y padre de tres hijos, la militancia política y humanitaria de este sociólogo de 60 años, a quien paradójicamente sus compañeros de la agrupación "Descamisados" le llamaban "El canciller", hizo que sufriera en carne propia la represión de la dictadura militar argentina (1976-1983) al permanecer detenido durante siete años.
Luego de un breve debut como funcionario en el Ministerio de Educación, junto a su padre, Taiana fue apresado por su activismo en la Juventud Peronista en 1975, cuando la llegada de un Gobierno de facto se olía como inminente, y fue liberado recién en 1982, un año antes del retorno de la democracia.
"Fui ubicado en el llamado pabellón uno (de La Plata), luego conocido como el 'pabellón de la muerte', porque de ahí sacaban gente que después era ejecutada. (...) Allí vi de todo y fui testigo de violaciones serias a los derechos humanos y atentados al derecho a la vida", contó el mes pasado Taiana al declarar como testigo en un juicio contra 14 acusados por delitos cometidos en el régimen.
Incluso, durante su detención, donde llegó a ser delegado de los presos políticos, conoció a algunos de los que hoy son dirigentes y funcionarios del Gobierno.
La militancia del ahora ex canciller, nacido el 31 de mayo de 1950, fue activa desde joven porque la política era algo cotidiano en su familia, principalmente en su padre, Jorge Alberto Taiana, médico personal del tres veces presidente argentino Juan Domingo Perón y ministro de Educación de su último mandato.
Tras el regreso de la democracia en 1983, Taiana se dedicó a la enseñanza universitaria, afianzó su militancia vinculada a los derechos humanos y se convirtió así en coordinador del Centro de Estudios Sociales del Servicio de Paz y Justicia en América latina (Serpaj), dirigido por el Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel.
Pero rápidamente, a fines de los ochenta, inició su carrera diplomática como subsecretario de Política Exterior de la Cancillería, luego como director de Organismos Internacionales y a partir de 1992 como embajador en Guatemala, hasta que en 1996 fue designado secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), cargo que ejerció hasta 2001 en Washington.
De vuelta en el país, este amante del jazz había ganado un perfil internacional que lo diferenció de otros militantes de su partido, quienes lo definen de estilo moderado y correcto.
Así fue como, luego de ser más de un año secretario de Derechos Humanos bonaerense, fue nombrado en 2003 vicecanciller y dos años más tarde pasó a encabezar el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde llevó a varios foros el reclamo de soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas, bajo dominio británico, y potenció el vinculo con organismos humanitarios internacionales.
También ofició de negociador del Gobierno ante otros países para, por ejemplo, la reciente designación de Kirchner como secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), o para bajarle el tono a quejas foráneas, como en la presunta restricción impuesta este año a la importación de alimentos.
Taiana también publicó varios estudios sobre política internacional y recibió galardones de Brasil, Marruecos, Guatemala y Perú.
Pero lejos del ámbito institucional, también alcanzó lugares de privilegio desde pequeño, cuando varios niños desfilaban por su casa para disfrutar del televisor que muy pocos tenían, sobre todo de aquel aparato, que había sido un regalo personal de Evita, la esposa de Perón.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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