La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, firmó hoy un contrato con la empresa Hidrovía, de capital nacional y belga, para dar inicio a las obras de señalización y dragado del río Paraná, clave para el transporte fluvial entre socios del Mercosur.
Las obras se ejecutarán en el tramo de 650 kilómetros del río que va desde la ciudad de Santa Fe hasta Confluencia, paraje en el que el Paraná se une con el río Paraguay.
En un acto en la sede del Ejecutivo, Fernández destacó la "competitividad" que esta obra dará al país, en su carácter de exportador mundial de alimentos.
Los trabajos de dragado y señalización permitirán que ese tramo del río Paraná, principal vía de transporte fluvial del país, sea navegable para buques comerciales durante todo el día, lo que reduce los costos y los tiempos para el transporte de cargas.
Las tareas de dragado, por las que se crearán cien puestos de empleo, permitirán la navegación de buques con un calado de 28 pies para finales de 2011 y de 32 pies posteriormente.
El contrato formado hoy prevé que el Estado argentino girará a la empresa Hidrovía un total de 112,5 millones de dólares por tres años, período durante el cual la compañía no cobrará peaje para el transporte fluvial.
La Hidrovía del Paraná es una de las obras de infraestructura clave para el transporte de mercancías entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, los socios plenos del Mercosur.
Hidrovía, que tiene la concesión por peaje de ese curso fluvial, es una sociedad gestionada entre el grupo argentino Emepa y la belga Jan de Nul.