El Gobierno argentino anunció hoy que logró una adhesión del 97 por ciento entre entidades bancarias y aseguradoras para el canje de los denominados Préstamos Garantizados (PG) por nuevos títulos de deuda.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, precisó que préstamos por 15.100 millones de pesos (4.314,2 millones de dólares) en poder de bancos y aseguradoras locales y con vencimiento entre 2009 y 2012 serán canjeados por títulos denominados Bonar, que vencen en 2014, emitidos en pesos argentinos y bajo legislación local.
La operación le permitirá a Argentina reducir este año pagos por 5.400 millones de pesos (1.542,8 millones de dólares), que correspondían a vencimientos de PG, sobre un total de compromisos de cancelación de deudas para este año por 20.000 millones de dólares.
"El porcentaje de adhesión al canje alcanzado es un éxito sin precedentes", dijo Fernández en un acto en la residencia presidencial a las afueras de Buenos Aires.
La presidenta argentina aseguró que éste "es el canje voluntario más importante que se haya hecho en Argentina" y destacó que esta operación "revela confianza, que es una de las claves" en el marco de "una crisis internacional sin precedentes".
Los Préstamos Garantizados fueron entregados a inversores institucionales locales y extranjeros en noviembre de 2001 en sustitución de otros bonos reestructurados y representaban para Argentina fuertes vencimientos por un total de 33.000 millones de pesos (unos 9.430 millones de dólares) entre 2009 y 2012, entre capital e intereses.
Del total de títulos, unos 15.600 millones de pesos (4.457 millones de dólares) en PG están en carteras de inversores institucionales locales.
Los bonos que entregará Argentina en sustitución de los PG tendrán un interés fijo del 15,4 por ciento en el primer año desde su emisión y luego un interés variable en base a la tasa Badlar del Banco Central argentino más un plus de 2,75 puntos porcentuales.
Los tenedores locales de los Préstamos Garantizados que aceptaron la propuesta de refinanciación sufrirán en tanto una quita del 2 por ciento sobre el capital de los títulos que ingresan al canje.
Argentina anunció en octubre pasado el lanzamiento de una operación para refinanciar los PG tanto en poder de bancos locales como internacionales y para reabrir el canje de deuda con acreedores privados para aquellos inversores que se negaron a aceptar la reestructuración en 2005.
Sin embargo, la crisis financiera global obligó al Gobierno argentino a restringir la operación de canje a los PG en las carteras de bancos y aseguradoras locales, títulos que en un 35 por ciento están en poder de las filiales argentinas de los españoles Santander y BBVA y en manos del argentino Banco Galicia.
De todos modos, con el asesoramiento de los bancos Barclays, Deustche Bank y Citibank, el Gobierno argentino prevé relanzar en el corto plazo el canje para el tramo internacional.
Antes, reabrirá desde este lunes y por un plazo de diez días la oferta para el 3 por ciento de los inversores locales que no adhirieron al canje, propuesta para el tramo local a la que también podrán sumarse inversores extranjeros, precisó en rueda de prensa el jefe de Gabinete, Sergio Massa.
El ministro dijo que la operación concretada hoy "mejora el perfil de deuda de Argentina", "tiende a mantener el virtuosismo de la política económica argentina", se inscribe dentro de un "plan de manejo responsable de la deuda pública" y "ratifica la voluntad y la capacidad de pago de Argentina de todos sus compromisos".
Cristina Fernández sostuvo hoy que este canje para el tramo local "profundiza las medidas que forman parte del modelo desde 2003", cuando comenzó el Gobierno de su marido y antecesor, Néstor Kirchner (2003-2007).
En junio de 2005 Argentina concretó con acreedores privados un canje con el que achicó en un 65,4 por ciento pasivos de 102.000 millones de dólares en bonos impagos, en tanto que en enero de 2006 canceló toda su deuda de 9.500 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Argentina, que en 2008 sumó seis años consecutivos de alto crecimiento económico, tiene aún pendiente de negociación una refinanciación de deudas por 6.700 millones de dólares con el Club de París, integrado por 19 naciones desarrolladas.