El Senado argentino convirtió hoy en ley la reducción de la mayoría de edad desde los 21 a los 18 años, con lo que unos dos millones de jóvenes se sumarán a quienes pueden ejercer plenos derechos civiles y comerciales en el país.
La ley, que supone una reforma del Código Civil, se sometió a votación al término de una larga sesión parlamentaria que se prolongó hasta las primeras horas de hoy.
Contó con el voto a favor de 42 legisladores y sólo uno en contra, en lo que constituyó la última sesión ordinaria del Senado este año.
La reforma, que responde a un proyecto presentado en 2005 por el Partido Socialista (PS), permitirá a los jóvenes de 18 años tramitar documentos, viajar al exterior, firmar contratos, montar empresas y casarse sin autorización de sus padres.
Pero los padres o tutores deberán continuar con la manutención de los hijos hasta cumplir los 21 años, dice la normativa, que ya había sido aprobada por la Cámara de Diputados el pasado 25 de noviembre.
El senador socialista Rubén Giustiniani, autor del proyecto, comentó hoy que "era paradójico" que un joven de 19 ó 20 años sostuviera a su familia, trabajando seis días a la semana y, por ejemplo, necesitase del permiso de sus padres para tomarse un día de descanso en Uruguay, país vecino a Argentina.
En Argentina hay más de 2 millones de personas de edades entre los 18 y 20 años, un sector poblacional "que busca nuevos horizontes dentro y afuera del país, pero necesitan siempre de la autorización de los padres para viajar al exterior", comentó el legislador a radios locales.