ARNULFISTAS**El colectivo opositor con más adherentes inscritos, el Partido Panameñista, parece haber llegado al final de una prolongada y desgastante pugna interna, al elegir de manera democrática a su nuevo presidente: Juan Carlos Varela.
LECCION**No cabe duda que es histórica la jornada del pasado fin de semana, pues por primera vez en su historia la dirigencia dejó en manos de la base del partido la elección de su destino. Esta debe ser una directriz perenne en toda organización política, pues de lo contrario se cae en vicios y prácticas dictatoriales ya superadas.
HORIZONTE**Al Partido Panameñista le resta ahora reconstruir su andamiaje, maltrecho después de la derrota del 2004 y los posteriores meses de conflictos internos. Lo que está en juego no es el colectivo en sí, sino la democracia panameña, que requiere de una oposición saludable para que exista debate y equilibrio.