Un presunto narcotraficante paraguayo y su guardaespaldas fueron asesinados hoy a su salida de la Fiscalía de Concepción, a 450 kilómetros al norte de Asunción, pese a haberse ocultado en un vehículo de la compañía estatal de electricidad, cuyo chófer también murió en el ataque.
Se trata de Óscar Morel, de 42 años, alías "Aguará" (zorro, en guaraní) y miembro del "Clan Morel", uno de los carteles que disputa el control del tráfico de drogas y de armas en el noreste del país, en la frontera con Brasil, según las autoridades.
Morel, su guardaespaldas Rolando Moreira, de 26 años, y el funcionario de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), Hermes Ramón Zárate, quien conducía la camioneta, fueron acribillados tras ser interceptados por hombres armados.
El fiscal Celso Morales, quien poco antes dirigió la audiencia preliminar en el proceso seguido a Morel por tenencia de armas de guerra, dijo a emisoras de radio que el ataque se produjo en una carretera de las afueras de Concepción.
"A dos o tres kilómetros, (Morel) fue interceptado por una camioneta, de la cual descendieron algunos sujetos que acribillaron el móvil (vehículo)" en el que se desplazaba el procesado, según el fiscal, quien sostuvo que el triple homicidio podría deberse a un "ajuste de cuentas" entre grupos rivales.
"Sus victimarios sabían de la audiencia, sabían sus pasos", apuntó el agente del Ministerio Público, quien señaló que Morel había expresado que estaba amenazado de muerte, lo que explica que trató de evitar el ataque retirándose en un vehículo del Estado.
La camioneta, asignada al servicio de mantenimiento de las redes de alta tensión de Pedro Juan Caballero, capital de departamento de Amambay, también en la frontera con Brasil, "tiene impactos de bala por todos lados y se nota que son armas de grueso calibre", señaló el fiscal
Morel acudió a la Fiscalía en el proceso abierto en su contra en noviembre pasado, cuando fue capturado en esa región junto con otras personas con armas de alto poder, entre ellas dos fusiles M-16.
Algunos miembros de su familia, entre ellos sus hermanos Mauro y Ramón, fueron asesinados a tiros en actos que la Policía atribuye a a los enfrentamientos de las mafias que operan en Capitán Bado y Pedro Juan Caballero, en la región fronteriza con Brasil y donde proliferan esos grupos.
Por el momento se desconoce el modo en que Morel tuvo acceso al vehículo de la compañía estatal de electricidad, en el cual llegó a la Fiscalía, aunque se maneja la hipótesis de que pudo haber pagado a Zárate para que le transportara.