El asesor presidencial nicaragüense para Asuntos Ambientales y Científicos, Jaime Incer Barquero, calificó hoy de "ridícula" la demanda hecha por Costa Rica contra Nicaragua por supuesto daño ambiental en un humedal fronterizo objeto de un litigio bilateral desde hace cuatro semanas.
"Resulta ridículo aducir problemas de impacto ambiental cuando los principales productores de estos cambios y estas alteraciones ambientales son ellos (costarricenses) a través de las acciones que hacen en su territorio", señaló Incer Barquero, en declaraciones al canal 12 de la televisión local.
Según el científico, es el fronterizo río San Juan, de soberanía nicaragüense, el que viene sufriendo, desde hace años, "el efecto contaminante" por "la gran sedimentación de lodos, arenas y arcillas que son acarreados por ríos costarricenses, como el Frío, San Carlos y Sarapiquí".
Incer Barquero agregó que esos ríos costarricenses acarrean sus sedimentos hasta el río San Juan "debido a que Costa Rica destruyó, desde hace mucho tiempo, el gran extenso bosque húmedo que tenían" en la parte fronteriza con Nicaragua, mientras su país conserva y ha protegido la reserva Indio Maíz.
Costa Rica demandó hoy a Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya por los daños ambientales a un humedal fronterizo.
El Gobierno de Laura Chinchilla asegura que el dragado que Nicaragua realiza en el río San Juan han causado un daño ecológico grave a los humedales de Isla Calero, que forman parte de un Refugio de Vida Silvestre y que además están protegidos desde 1996 por la Convención Ramsar.
San José denunció también a Nicaragua ante la Secretaría de a Convención Internacional Ramsar por los mismos hechos, mientras el caso es ventilado además en la Organización de Estados Americanos (OEA), que hoy acordó convocar a una consulta de cancilleres para el 7 de diciembre para buscar una solución al conflicto.
No obstante, para Incer Barquero es un "poco ridículo" esa o cualquier demanda porque Costa Rica, según dijo, tiene "el problema de la concesión de la mina Las Crucitas, muy cerca del río San Juan y es un caso gravísimo".
La mina Las Crucitas es un polémico proyecto para la extracción de oro a cielo abierto en la zona norte de Costa Rica, a tres kilómetros del río San Juan.
Además, acusó a Costa Rica de afectar el refugio de vida silvestre Los Guatuzos, ubicado cerca del Gran Lago o Lago de Nicaragua, a través de actividades agropecuarias que realizan en ese país.
"No pueden presentar absolutamente (demandas de) impactos ambientales cuando ellos son los mayores contaminadores y los mayores destructores de la ecología del río San Juan", denunció.
Consultado si es Nicaragua la que debería demandar a Costa Rica por daños ambientales, Incer Barquero dijo que sí e incluso "sería bien justificada".
"Podemos mostrar a través de muestreo en la desembocadura de los ríos costarricenses la cantidad de sedimentos y la cantidad de contaminantes que entran procedentes de Costa Rica a través de esos ríos", anotó.
Costa Rica y Nicaragua están enfrentados desde el 21 de octubre, cuando San José denunció que Managua vertía en territorio costarricense los sedimentos del dragado que realiza en el río San Juan, lo que el Gobierno del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, niega.
Las autoridades costarricenses han denunciado, además, que soldados nicaragüenses invadieron un sector en el Caribe, que San José considera como suyo, mientras Managua argumenta que su presencia militar es en su propio territorio y para combatir el narcotráfico.