El fiscal general de Estados Unidos, John Ashcroft, dijo ayer que algunos responsables de los atentados del 11 de septiembre podrían estar aún en Estados Unidos.
Ashcroft declaró que diversas agencias de seguridad en todo el país están siguiendo miles de pistas con el objetivo de dar con ellos y evitar posibles ataques futuros.
"Creo que es poco probable que todos esos individuos, quienes estuvieron vinculados o participaron en los ataques terroristas del 11 de septiembre y en otras actividades terroristas planeadas con anterioridad, hayan sido arrestados", dijo Ashcroft al programa "Meet the Press" de la cadena de televisión NBC.
"Estamos haciendo todo lo posible para interrumpir, prevenir y desestabilizar cualquier actividad terrorista adicional", agregó. "Estamos en total y permanente alerta".
La "teoría prevaleciente" que los agentes del FBI están estudiando es que Osama bin Laden, a quien Washington considera como el principal sospechoso de organizar los atentados, estaba tratando de activar más células terroristas en EU, de acuerdo con la revista Newsweek.
La revista dijo el domingo que se enteró que el FBI tenía pruebas de "fuentes técnicas" de que los líderes de Al Kaidah en Afganistán habían realizado cuatros llamados telefónicos a EU desde el 11 de septiembre.