Un atentado con explosivos que sólo causó daños materiales fue perpetrado esta madrugada ante la casa de Jovanna Navía, la esposa del ex presidente de la estatal boliviana YPFB, Santos Ramírez, quien está en prisión por un caso de corrupción, informaron hoy medios locales.
Según el reporte preliminar de la Unidad de Bomberos, el atentado se produjo sobre las 05.30 hora local (09.30 GMT) en la vivienda situada en el centro de la ciudad.
El artefacto ocasionó la ruptura de vidrios tanto en la casa de Navía como en las viviendas aledañas, si bien no hubo daños personales.
Navía sospecha que el responsable del atentado es su primo Gonzalo Aramayo, quien fue implicado en un caso de corrupción en la petrolera estatal que se destapó en enero pasado con el asesinato de un empresario boliviano, quien presuntamente iba a entregar una comisión ilegal a Santos Ramírez por la adjudicación de una obra.
Ramírez está preso en una cárcel de La Paz desde febrero pasado por el caso, en tanto que Aramayo fue liberado a inicios de este mes tras someterse a un proceso abreviado.
Navía dijo hoy a canales de televisión que en los últimos días recibió "amenazas" de gente que pretende callarla para que no revele más datos sobre el hecho de corrupción en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
"Yo sé que detrás de esto están las personas a las que he acusado y lo que quieren es callarme, pero no van a poder porque voy a llegar al fondo de todo esto", sostuvo.
Anunció que cambiará de casa y pidió al ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, "que por favor intervengan los organismos de seguridad del Estado" para protegerla, pues teme por su vida.
En julio de 2008 el consorcio Catler Uniservice firmó un contrato con YPFB, entonces presidida por Santos Ramírez, para la construcción en el oriente boliviano de una planta procesadora de gas por 86 millones de dólares.
A fines de enero pasado, el gerente de esa firma, Jorge O'Connor D'Arlach, fue tiroteado por asaltantes cuando ingresaba con 450.000 dólares a una casa de familiares de Ramírez para supuestamente pagarle una comisión ilegal.
El escándalo provocó que Ramírez fuera encarcelado, acusado de corrupción en la petrolera estatal, que también ha sido intervenida por el Gobierno para relanzarla.