Los pedidos a las fábricas estadounidenses crecieron un 1,3 por ciento en julio, menos de lo esperado, informó hoy el Departamento de Comercio.
La mayoría de los analistas esperaba un incremento del 2 por ciento, pero de todos modos el de julio fue el cuarto aumento mensual consecutivo de los encargos.
El dato se suma a otros indicadores conocidos en los últimos días, como la venta de casas o las peticiones de desempleo, que señalan el posible fin de una recesión económica, que comenzó en Estados Unidos en diciembre de 2007.
Según el informe del Gobierno, los pedidos de bienes duraderos subieron un 5,1 por ciento en julio. Pero los encargos de bienes no duraderos bajaron un 1,9 por ciento el mes pasado, en lo que fue la mayor disminución desde diciembre pasado.
Los pedidos de bienes duraderos sin uso militar, y excluidos los aviones, disminuyeron un 0,3 por ciento en julio después de un aumento del 3,8 por ciento en junio.