Las autoridades paraguayas y representantes del sector industrial destacaron hoy la importancia del ingreso al Sistema General de Preferencias (SGP+) comunitario, que le permitirá posicionar sus productos en la Unión Europea (UE).
"Lo que Paraguay ha conseguido con la UE es de una importancia trascendental", dijo hoy en una rueda de prensa en Asunción el viceministro paraguayo de Relaciones Económicas e Integración, Oscar Rodríguez Campuzano, quien informó sobre los detalles de esa disposición anunciada en Bruselas el 9 de diciembre pasado.
Rodríguez detalló que entre los alrededor de 6.400 productos, beneficiados con la medida de la UE se encuentran los que cuentan con valor agregado como textiles y productos derivados del cuero, entre otros.
El viceministro precisó, además, que su país se beneficiará con el arancel preferencial a partir del 1 de enero próximo y hasta el 2011 con la posibilidad de renovación por parte de las autoridades del organismo europeo.
Rodríguez, quien realizó ese anuncio en compañía del presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Alberto Grillón, y de representantes de gremios del sector industrial, anunció además que realizan trámites para contar con cursos de especialización para el mejor aprovechamiento de los beneficios concedidos por la UE.
Por su parte, Grillón comprometió su apoyo y seguimiento en el Senado a esa normativa, al momento de destacar la importancia de aumentar las exportaciones al mercado europeo, que según el legislador cuenta con casi 500 millones de consumidores.
Por su parte, el empresario Gustavo Volpe, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), calificó la nueva medida arancelaria como "una brillante oportunidad".
No obstante, Volpe indicó que "Paraguay necesita una política industrial de Estado" para poder beneficiarse de manera eficiente con las nuevas oportunidades de mercado.
La UE readmitió el 1 de agosto pasado el reingreso de carne bovina paraguaya, una de las principales fuentes de ingresos de divisas de este país, cuyos envíos fueron suspendidos por las propias autoridades de Asunción a finales de 2002 a raíz de un foco de fiebre aftosa.