La gubernamental Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) se incautó de los equipos de siete emisoras en menos de tres días y suspendió las actividades que, según informó hoy esa entidad, ejercían de manera "ilegal" o "clandestina" en varias localidades del país.
Conatel informó hoy en un comunicado difundido en su página web que ejerció medidas cautelares de "carácter provisionalísimo" en contra de las emisoras Titán 98.5 y Coquivacoa 102.7, en el estado Zulia (noroeste), por el supuesto desarrollo de sus actividades de forma clandestina.
Además, ayer, jueves, hizo lo propio contra K'lor 92.1, Romance 104.3 y Machiques Stereo, también en el Zulia, en tanto que el miércoles la medida se aplicó contra Enamórate 95.3 y Viajera 101.7, de la ciudad de Coro, estado Falcón (noroeste).
El gerente de operaciones de Conatel, Enrique Quintana, explicó en el comunicado que en el caso de Titán y Coquivacoa las medidas son "para el control de la prestación ilegal del servicio de telecomunicaciones", que, apuntó, "ocasiona el colapso del espectro radioeléctrico y perjudica a los radioescuchas".
Argumentó lo mismo para las otras emisoras e indicó que esto hace parte de un "despliegue" que cumple esta institución.
Explicó que las medidas están previstas en la Ley Orgánica de Telecomunicaciones y que a los afectados se les resguardará "el derecho a la defensa y al debido proceso que ampara a todos los administrados", que ahora disponen de quince días hábiles para presentar sus alegatos y de cinco días para oponerse a las medidas.
El propietario de la emisora K'lor 92.1, José Socorro, explicó a Efe que este medio de "manera pública y notoria" operaba desde hace quince años y cuestionó que durante ese tiempo no le dijeran nada.
"La medida que hicieron fue muy brutal, en el sentido de que se aparecieron con un equipo militar tipo comando con 50 personas armadas, tres vehículos, diez representantes de Conatel", sostuvo, al agregar que no quisieron hablar con sus abogados.
Detalló que los equipos decomisados están valorados en unos 40.000 dólares e indicó que, además de los usados por su radio, se llevaron los empleados por otra emisora comunitaria que funcionaba en el lugar con el dial 91.1 en FM.
Socorro relató que hace varios meses debió cambiar la línea informativa de la emisora, después de que alcalde de esa localidad se quejara de las críticas formuladas por algunos de sus locutores y que después de ello optó por limitar las entrevistas de opinión.
Quintana aclaró en otro boletín emitido por Conatel que este tipo de acciones "para nada afecta la libertad de expresión", y, "por el contrario, resguarda el derecho de quienes en el marco de la ley han sido habilitados para el uso del espectro radioeléctrico".