El borrador de la Declaración de Panamá, que será firmado mañana por los 23 jefes de Estado y Gobierno participantes en la X Cumbre Iberoamericana, incluye una serie de medidas para que los niños puedan "vivir una vida plena y saludable con sus derechos asegurados y protegidos".
En el borrador de declaración, al que tuvo acceso Reuters, se constata con preocupación "la persistencia de altos índices de pobreza y pobreza extrema, de situaciones de exclusión social y desigualdad socioeconómica, de la insuficiente cobertura de los servicios de salud y educación".
Además, del tema de la infancia, la Declaración, que será firmada por todos los líderes latinoamericanos, incluido el presidente cubano Fidel Castro, reafirma, al igual que se hizo en cumbres anteriores, "el compromiso de promover y defender la democracia y el estado de derecho, el pluralismo político".
También los líderes exhortan a Estados Unidos a poner fin al embargo que desde hace casi cuatro décadas mantiene sobre Cuba para intentar acabar, sin éxito, con el sistema unipartidista comunista de Castro.
La Declaración no recoge --aunque según fuentes diplomáticas se esperaba que se trate en el debate-- alusión alguna a la crítica situación de Perú, ni al controvertido Plan Colombia, financiado por Estados Unidos para acabar con el narcotráfico y su conexión con la guerrilla en ese país.
Para poner fin a esta dramática situación, los gobiernos latinoamericanos, según el borrador, tratarán "de asignar mayores recursos al gasto social, en especial en salud, educación, cultura y tecnología".
En contraste con vagos compromisos acordados en muchas reuniones de su tipo, el borrador para esta cumbre incluye medidas y fechas concretas.
Por ejemplo, se establece el compromiso de que "a más tardar en el año 2015 todos los niños y niñas de Iberoamérica tengan acceso a una educación inicial y a la educación primaria gratuita y obligatoria".