Las autoridades chilenas detectaron hoy una disminución en la actividad sísmica del sistema volcánico Puyehue-Cordón Caulle, del que emana una nube de humo y cenizas que hasta el momento se ha dirigido hacia Argentina y que en las próximas horas podría afectar con más fuerza al territorio chileno.
El sistema volcánico, que entró ayer en erupción, se extiende a lo largo de 15 kilómetros entre las regiones de Los Lagos y de Los Ríos, en la Cordillera de los Andes, a unos 950 kilómetros al sur de Santiago, y de él surge una columna que se eleva sobre los ocho kilómetros de altura.
"El viento está pegando hacia el sureste, hacia Argentina. No ha habido un cambio. Sí tenemos información teórica de que probablemente mañana lunes podría cambiar hacia el noreste, hacia Lago Ranco" (Chile), dijo a Efe el director nacional del Servicio de Geología y Minería, Enrique Valdivieso.
En Argentina cesó hoy la caída de ceniza que ayer cubrió la turística ciudad de Bariloche, pero la extensa nube llegó hasta las ciudades de Puerto Madryn y Trelew, en la provincia de Chubut, debido a los fuertes vientos del oeste.
En Chile, las autoridades han constatado un descenso de la actividad sísmica, que ayer obligó a evacuar a unas 3.500 personas.
"Afortunadamente está disminuyendo la frecuencia e intensidad de los temblores", declaró el presidente chileno, Sebastián Piñera, que hoy regresó al país tras su viaje a Europa y por el momento no tiene previsto desplazarse a la zona afectada.
Según el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, si ayer se llegaron a registrar 240 sismos por hora, hoy el promedio es de 17.
"La actividad volcánica debería tender a cesar en los próximos días. Y en consecuencia, podría la gente estar volviendo a sus casas en dos o tres días", anticipó Hinzpeter.
Sin embargo, precisó que la situación es "bastante impredecible", porque la reducción de la intensidad sísmica "y por tanto también la actividad volcánica pudiera en cualquier momento alterarse y (...) eso podría suponer una evacuación de más largo plazo".
Además, aseguró que durante la noche "hubo un escurrimiento de lava y desprendimiento de lava volcánica".
Sin embargo, no se ha informado de que esa caída de lava haya sido lo suficientemente significativa como para afectar a zonas habitadas.
En tanto, el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, señaló que hasta las 13.00 horas de este domingo (17.00 GMT) no había "riesgo de gases ni de cenizas" en la zona evacuada.
Ubilla sobrevoló hoy la zona volcánica y encabezó en Osorno, en la región de Los Lagos, un comité de operaciones de emergencia junto al director nacional de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Vicente Núñez.
Según el subsecretario, "las condiciones del Cordón son estables" y la fisura de la que emana la nube volcánica está "en la zona norte del volcán Puyehue" y se extiende a lo largo de unos dos kilómetros.
El Puyehue, de 2.240 metros de altitud, es uno de los principales cráteres de ese sistema volcánico y su última erupción data de 1960.
Por otra parte, uno de los cuatro albergues habilitados ayer, el de Riñinahue, tuvo que ser evacuado de nuevo hoy y los cerca de 120 vecinos alojados allí fueron trasladados a Futrono ante el riesgo de que el material expulsado afectara a esa localidad.
La mayoría de los evacuados ha optado por alojarse en casas de familiares y amigos, aunque algunos se negaron a abandonar sus viviendas por temor a posibles saqueos o por no dejar solos a sus animales.
Por otra parte, el Gobierno ha encargado estudios de agua para determinar si los ríos o las capas subterráneas contienen azufre, y se espera que los resultados se conozcan hoy mismo.
Además, se decidió prolongar hasta el miércoles el cierre del paso Cardenal Samoré y habilitar el paso Pino Hachado, ubicado más al norte, para permitir el tránsito entre Chile y Argentina.