El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró hoy que Ruanda mantendrá su compromiso con las misiones de paz en Sudán, después de que Kigali amenazara con retirar sus tropas por la filtración de un informe que las acusa de genocidio en la vecina República Democrática del Congo (RDC).
"El presidente (Paul) Kagame y yo estuvimos de acuerdo en la importancia de que Ruanda continúe desempeñando su papel en las operaciones de paz", explicó en una conferencia de prensa Ban, de regreso a Nueva York tras reunirse el miércoles con el mandatario ruandés en Kigali.
Kagame fue "muy servicial y constructivo" en la reunión, en la que ambos abordaron el malestar del Gobierno ruandés por el contenido del borrador de un informe de Naciones Unidas muy crítico con la actuación del Ejército ruandés en la RDC, indicó Ban.
"Discutimos el asunto en gran detalle, escuché con mucha atención sus preocupaciones y entiendo perfectamente, y valoro, la intensidad de sus sentimientos en este materia", explicó el secretario general.
Asimismo, señaló que animó al presidente ruandés, así como a todos los países mencionados en el polémico documento, a incluir sus comentarios en el informe final que divulgará el 1 de octubre La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUR), Navi Pillay.
Pillay decidió el pasado día 2 de septiembre posponer un mes la publicación de la versión definitiva del texto para dar tiempo a los implicados a incluir sus versiones.
Ban relató que en la reunión felicitó a Kagame por su reciente elección para un segundo mandato de siete años y elogió el compromiso de Ruanda con Naciones Unidas, en particular con sus misiones de paz.
"La contribución de Ruanda es todavía más importante porque el próximo enero en Sudán se celebrarán dos referendos y tenemos que hacer más para proteger a la población civil, especialmente a mujeres y niños", resaltó.
El máximo responsable de Naciones Unidas reconoció que los esfuerzos por calmar el malestar del Gobierno ruandés "han sido un proceso muy difícil", en el que ha imperado "el entendimiento y el respeto" a la postura del país africano en relación a su seguridad.
La visita no programada del secretario general de la ONU a Kigali se produjo una semana después de que Ruanda amenazara con retirar sus tropas de la misión internacional de paz en Sudán si Naciones Unidas seguía adelante con la publicación del informe.
La intervención ruandesa en la RDC se produjo después del genocidio de 1994 en Ruanda, en el que en unos cien días entre 800.000 y un millón de ruandeses, principalmente miembros de la etnia tutsi pero también hutus moderados, fueron asesinados por milicias y soldados hutus.
La guerrilla del Frente Patriótico Ruandés del actual presidente Kagame detuvo el genocidio en junio de 1994, se hizo con el poder en el país y posteriormente inició una campaña militar en la vecina RDC para perseguir a extremistas hutus involucrados en el genocidio.
Según el borrador del informe de la ONU, durante esta campaña las tropas ruandesas no distinguieron entre objetivos militares y civiles y realizaron actos que podrían ser considerados como crímenes de guerra y contra la Humanidad y hasta de genocidio contra la etnia hutu.
Kagame, investido presidente de Ruanda por segunda vez, tras ganar en agosto pasado sin oposición las elecciones con casi un 93 por ciento de votos, según los resultados oficiales, fue acusado por la Audiencia Nacional española en 2008 de delitos de genocidio, lesa humanidad, crímenes de guerra y terrorismo durante la guerra civil de Ruanda.