El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó hoy que las autoridades sudanesas no hayan acordado todavía el cese de las hostilidades en la región limítrofe de Kordofán del Sur y alertó del "grave impacto humanitario" que los enfrentamientos tienen sobre la población.
"El secretario general expresa su decepción ante la falta de acuerdo entre las partes enfrentadas en Kordofán del Sur para cesar las hostilidades y deplora el grave impacto humanitario que provocan los continuos enfrentamientos en la región", aseguró el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en un comunicado.
El máximo responsable de Naciones Unidas mostró su preocupación ante la falta de un alto el fuego efectivo especialmente de cara al fin del mandato de la misión de paz del organismo en Sudán (UNMIS) el próximo 9 de julio, fecha además en la que se formalizará la independencia de Sudán del Sur.
Ban pidió así en el comunicado que "todas las partes cesen inmediatamente las hostilidades, aseguren la protección de los civiles y ofrezcan el apoyo necesario para que la ayuda humanitaria llegue a las personas que la necesitan".
"El secretario general exhorta a todas las partes a que resuelvan los problemas subyacentes del conflicto mediante el diálogo político, como se acordó en los pactos alcanzados el 28 de junio entre el Gobierno de Sudán y los exrebeldes del Movimiento Popular para la Liberación de Sudán/Sector Norte (MPLSN)", añadió.
Las tropas de norte de Sudán combaten desde junio en la provincia septentrional de Kordofán del Sur, el único estado productor de petróleo del norte del país, contra grupos armados aliados de Sudán del Sur.
Los enfrentamientos entre las tropas del Gobierno de Jartum y las milicias del MLPSN han provocado el desplazamiento de más de 73.000 personas desde el pasado 5 de junio, según datos de las Naciones Unidas.
Los combates en esa región y los acontecidos en la zona fronteriza de Abyei provocan la preocupación de la comunidad internacional sobre un posible reinicio de la guerra civil entre el norte y el sur finiquitada en 2005, que duró dos décadas y acabó con al menos 2,5 millones de muertos.