El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo hoy estar dispuesto a viajar a Corea del Norte para reducir mediante el diálogo las tensiones provocadas en la región por los ensayos nucleares y balísticos de Pyongyang.
"Todo lo que pueda hacer como secretario general, estoy dispuesto a hacerlo, incluida una visita a Pyongyang en estos momentos", dijo en una conferencia de prensa el máximo responsable de Naciones Unidas.
Ban señaló que debe "averiguar" cuál sería una fecha apropiada para realizar esa visita y tampoco precisó si ha recibido una invitación oficial del régimen comunista para viajar al país.
"Me preocupan mucho los últimos acontecimientos en la península coreana. No hemos visto progreso alguno en cuanto al diálogo y Corea del Norte sigue desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad", apuntó.
Consideró que el reciente fortalecimiento de las sanciones acordado por el máximo órgano de la ONU envió "un mensaje claro de que la comunidad internacional no acepta una Corea del Norte con armas nucleares".
"Al mismo tiempo me preocupa que las autoridades norcoreanas hayan cerrado todas las puertas al diálogo", agregó.
Ban resaltó que las conversaciones a seis partes (las dos Coreas, EE.UU., Rusia, China y Japón) siguen siendo el mejor foro para abordar la desnuclearización de la península norcoreana, pero se mostró abierto a cualquier otro marco de diálogo, como el que Pyongyang desea llevar a cabo directamente con EE.UU.
"Apoyaré cualquier formato de diálogo, que es la única manera de solucionar esta situación con Corea del Norte", afirmó.
El secretario general de la ONU también mencionó que en dos ocasiones ha trasladado a las autoridades norcoreanas una petición para que se pongan en libertad a dos periodistas estadounidenses que están detenidas desde el 17 de marzo y fueron condenadas a doce años en campos de trabajo.
"En dos ocasiones he trasladado una petición a las autoridades norcoreanas para que revisen este asunto y las liberen por razones humanitarias, pero no puedo dar más detalles", agregó.
La tensión ha ido creciendo en la península coreana desde que el pasado 5 de abril Corea del Norte disparó un cohete de largo alcance, seguido el 25 de mayo por una segunda prueba nuclear.
Desde entonces ha lanzado más de una docena de misiles de corto alcance, en desafío a las advertencias del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y de países como EE.UU., Japón y Corea del Sur.