Un juez de Nueva York bloqueó hoy de forma temporal la capacidad de los demandantes ecuatorianos de ejecutar cualquier decisión judicial que salga de ese país y que busque el pago de compensaciones por parte de Chevron en el litigio medioambiental los enfrenta desde hace años.
Durante una vista celebrada hoy en Manhattan, el juez Lewis Kaplan estableció un plazo de dos semanas para pronunciarse sobre una demanda presentada el pasado 1 de febrero por Chevron, explicó hoy a Efe James Craig, portavoz de la firma petrolera.
Hasta entonces, el juez determinó que los demandantes no podrán hacer cumplir ningún fallo que salga de un tribunal ecuatoriano en el caso de Lago Agrio, un conflicto legal en el que un perito de la corte llegó a decir que Chevron se expone a tener que pagar hasta 27.000 millones de dólares por los daños causados.
"Nos complace que la Corte haya emitido una orden de restricción temporal contra el plan de los demandantes. Chevron sigue buscando protección del tribunal de arbitraje internacional en La Haya en contra de la ejecución de la sentencia fraudulenta que al parecer saldrá muy pronto en Ecuador", explicó Craig en un comunicado.
El portavoz aseguró que, "sin embargo, sólo el Gobierno de Ecuador puede tomar las medidas necesarias para poner fin al fraude que se está perpetrando en su sistema judicial".
En el litigio en Ecuador, residentes de la región amazónica de Lago Agrio reclaman una indemnización de 113.000 millones de dólares por daños medioambientales causados entre 1964 y 1990 por Texaco, que fue posteriormente adquirida por Chevron.
En cambio, según la petrolera estadounidense, los daños son responsabilidad de la mala gestión de la compañía estatal Petroecuador, que asumió a mitad de la década de los noventa el control de los campos petrolíferos donde se produjeron los derrames.
La decisión judicial de este martes responde de manera temporal a la demanda que Chevron presentó el pasado 1 de febrero contra docenas de abogados y entidades a los que acusa de participar en una conspiración para "extorsionarle" 113.000 millones de dólares en el litigio medioambiental en Ecuador.
La multinacional estadounidense aseguró en la documentación legal que presentó entonces que los demandados han orquestado un fraude en colaboración con las autoridades judiciales ecuatorianas para obligarle a pagar compensaciones millonarias por unos derrames de crudo de los que no se considera responsable.
En particular, acusa al abogado estadounidense Steven Donziger, el principal representante de pueblos de la Amazonía en el caso en Ecuador, de instigar las acciones contra Chevron con otra firma de abogados estadounidense para beneficiarse de la compensación millonaria que pudieran otorgar los tribunales.
En la demanda presentada a principios de mes, Chevron afirmó que el metraje descartado del documental "Crudo", del cineasta Joseph Berlinger, obtenido tras una orden judicial, prueban la existencia de corrupción en el caso.
Según indica, Dozinger alardea en las imágenes de haberse reunido con jueces, autoridades y expertos independientes nombrados por los tribunales.
Petroecuador y Texaco tenían operaciones compartidas desde la década de los setenta en Ecuador, hasta que se interrumpieron y la estadounidense acordó con el Gobierno un plan de recuperación medioambiental por el que ella se responsabilizaba de la limpieza de 133 de las 321 instalaciones compartidas.
Texaco, que unos años después sería comprada por Chevron, invirtió 40 millones de dólares en la limpieza y en 1998 ambas partes dieron por cerrado el proceso.