El Gobierno de Evo Morales rechazó hoy "rotundamente" el crítico informe anual sobre la lucha contra el narcotráfico en Bolivia elaborado por Estados Unidos, pero admitió algunos de los datos que contiene el documento.
El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, encargado de la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, calificó de "unilateral y político" el informe que critica a este país y a Venezuela y considera insuficiente la cooperación de las dos naciones en 2009.
El documento indica que el potencial de producción de cocaína en Bolivia ha aumentado un 50 por ciento desde 2005 y que el Gobierno de Evo Morales, máximo dirigente de los productores de coca de la zona del Chapare, permite una mayor producción de la planta.
Cáceres dijo que cuando EE.UU. habla de aumento en la capacidad de producción de la droga es porque para ese país la coca en su estado natural es cocaína, lo cual no acepta el Gobierno de Morales.
Lamentó asimismo que EE.UU. se atribuya el derecho de "certificar o descertificar" a países en la lucha antidrogas, negó que en Bolivia falte "voluntad política" para enfrentar al narcotráfico y apuntó que lo que necesitan son medios como helicópteros o equipos.
Descartó la presencia de carteles narcotraficantes mexicanos o colombianos en Bolivia, como indica el informe, si bien reconoció que hay "colombianos, brasileños y mexicanos en territorio nacional inmiscuidos con el tráfico ilegal de drogas".
Agregó que los organismos de inteligencia de su país trabajan ante la eventual llegada de narcotraficantes de esos países. "Esta situación la tenemos bajo control", aseguró.
Cáceres también manifestó que su Gobierno reconoce que se ha producido "un incremento de cultivos de coca" en el país, pero rechazó los datos ofrecidos por Estados Unidos al respecto.
El viceministro dijo que hasta junio de 2009 se estableció la existencia de 30.500 hectáreas de coca y no las 32.000 de las que habla el reporte de Washington.
No obstante, señaló que las estimaciones de crecimiento para este año señalan un aumento posible del 7,6 por ciento de coca, "lo que significaría que se bordearían las 32 mil hectáreas".
El viceministro además destacó que en los primeros cuatro años del Gobierno de Morales se incautaron más de 91 toneladas de droga, frente a las 49 toneladas secuestradas entre 2000 y 2005.
Destacó que frente a los 4.000 operativos antidrogas anuales que se producían durante Gobiernos anteriores, en la gestión de Morales se llegó a 10.000 por año.
"Es falso que el Gobierno de EE.UU. indique que en Bolivia hay reducción en secuestro de drogas", apuntó el funcionario, que descartó la vuelta al país de la agencia antidrogas estadounidense DEA (por sus siglas en inglés).
"La DEA es un tema del pasado, por lo tanto por una cuestión de dignidad y soberanía, no es de prioridad", sentenció Cáceres, en alusión a la agencia, que fue expulsada de Bolivia en 2008 acusada de estar implicada en un supuesto complot contra Morales.
El viceministro informó además que en las próximas horas la fuerza de erradicación de coca comenzará su trabajo en la zona de La Asunta, situada en el trópico del departamento de La Paz, pese a la oposición de algunos ciudadanos "que a título personal querían violentar la zona".
Cáceres dijo que las organizaciones de productores de coca tienen voluntad política para cumplir con los convenios de erradicación que han sido firmados con el Gobierno porque reconocen que la producción excedente se desvía a actividades ilegales.