Las acciones de Borders se dispararon hoy en las operaciones electrónicas posteriores al cierre de la Bolsa de Nueva York, con un avance superior al 40%, después de que la cadena de librerías anunciara que General Electric le ha ofrecido una línea de crédito de 550 millones de dólares.
Sin embargo, la segunda mayor cadena de librerías de Estados Unidos afirmó en un comunicado que aún sopesa la posibilidad de acogerse a la protección que confiere la ley a través de la declaración de bancarrota, lo que le permitiría proceder a una reestructuración de su deuda bajo el auspicio de los tribunales.
Después este anuncio, las acciones de Borders se dispararon y, tras el cierre del mercado, se negociaban a 1,130 dólares por título, un 40,20% más caras que al final de la sesión regular de este jueves, en la que habían bajado un 4,05%.
Con este último avance la compañía prácticamente se ha quitado de encima la caída del 42% que acumula en los últimos seis meses.
La empresa detalló que el acuerdo alcanzado con GE Capital, la rama financiera del grupo industrial General Electric, le permitirá "la flexibilidad financiera necesaria y un nivel de liquidez apropiado para avanzar en su estrategia de reposicionamiento de su modelo de negocio y de su marca".
"Consideramos que esta vía de financiación es la más práctica, eficiente y beneficiosa para todas las partes, y estamos trabajando con nuestros proveedores en este sentido", dijo el presidente de Borders, Mike Edwards, en el comunicado.
Sin embargo, señaló que "es prudente y bueno para la empresa explorar otras alternativas, incluida la posibilidad de una reestructuración en los tribunales", al tiempo que apuntó que la línea de crédito está sujeta a ciertas condiciones, entre ellas solventar algunas deudas pendientes con sus prestamistas.
Esta empresa lleva meses en una complicada situación financiera, después de que perdiera terreno ante el auge de la venta por internet y la popularización de los libros electrónicos.
Al comienzo del año, Borders comunicó a la Comisión del Mercado de Valores estadounidense (SEC, por su sigla en inglés) la renuncia de Thomas Carney como vicepresidente ejecutivo y consejero de la compañía, y la marcha de Scott Laverty como vicepresidente y máximo responsable del departamento de información de la firma.
El anuncio mandó un mensaje de alerta a los inversores, quienes recibieron con preocupación la noticia, después de que tan sólo unos días antes dijera que retrasaría los pagos a algunas de sus editoriales como parte de un proceso de refinanciación de deuda.
La compañía estadounidense, con sede en Michigan, ha vivido problemas de liquidez desde que a finales del año pasado el valor de su inventario fuera rebajado, por lo que su capacidad para pedir créditos se redujo y la librería se vio forzada a refinanciar su deuda.
Mientras la situación de Borders es así de complicada, la de su rival Barnes & Noble, la mayor cadena de librerías del mundo, vive un dulce momento.
Recientemente anunció que durante las nueve últimas semanas de 2010 sus ventas aumentaron en un 9,7% respecto al mismo periodo del año anterior, gracias en parte al crecimiento de la demanda de libros para su lector electrónico Nook.