La inflación acumulada en Brasil en los cinco primeros meses del año fue del 2,20%, por debajo del 2,88% del mismo período de 2008 y compatible con la meta del Gobierno de cerrar 2009 con un índice del 4,5%, informó hoy el estatal Instituto de Geografía y Estadísticas.
El Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) en mayo fue del 0,47%, con lo que se ubicó muy por debajo del 0,79% del mismo mes de 2008 y prácticamente igual al 0,48% de abril de este año, según el organismo oficial.
El índice interanual llegó al 5,20%, por debajo del 5,53% medido entre junio de 2007 y mayo de 2008.
Los índices medidos hasta mayo son compatibles tanto con la meta del Gobierno para el año, que prevé una inflación del 4,5% con dos puntos porcentuales de tolerancia hacia arriba y hacia abajo, como con las previsiones de los economistas de los bancos privados, que calculan que la tasa en 2009 será del 4,33%.
De acuerdo con el instituto, pese a que los precios de los alimentos crecieron en mayo (0,44%) por encima de lo que habían subido en abril (0,15%), la desaceleración de los de otros sectores permitió que la inflación continuase bajo control.
Los precios de los alimentos aumentaron presionados principalmente por el de la leche pasteurizada, que en pleno período entre zafras subió un 9,77% y contribuyó con 0,10 puntos porcentuales a la inflación del mes.
Junto con la leche subieron también los precios de sus derivados, como el queso (1,39%), leche condensada (1,12%) y leche en polvo (1,10%).
El precio de los productos no alimenticios aumentó un 0,48% en mayo frente a un 0,58% en abril, gracias principalmente a la desaceleración de la inflación de los gastos personales, que había sido del 2,14% en abril y fue del 1,57% en mayo, y de las medicinas, que bajó del 2,89% al 1,33%.
En cuanto al precio de los cigarros, aumentó un 9,21% en mayo debido a la subida de los impuestos sobre estos productos y contribuyó con 0,09 puntos porcentuales a la inflación mensual.
El IPCA, utilizado para los cálculos de la meta oficial de inflación, mide la variación de los precios en las once mayores regiones metropolitanas del país para familias que ganan entre uno y 40 salarios mínimos mensuales (entre unos 232,5 y unos 9.300 dólares).