La máxima corte de justicia de Brasil autorizó hoy la extradición del paraguayo Fabio Luiz Gavilán, acusado en su país de integrar una banda de secuestradores que actuaba en una localidad próxima a la frontera entre ambos países.
El Supremo Tribunal Federal rechazó todos los alegatos de los defensores del paraguayo y autorizó la entrega del acusado a las autoridades de Paraguay, informó la corte en su página en Internet.
Gavilán es acusado por las autoridades paraguayas de ser el cerebro de la banda que secuestró en 2006 al ganadero Edson Armoa Doldán y de supuestos vínculos con la organización que plagió el año pasado al empresario japonés Hirokazu Ota.
El empresario nipón, encargado de los negocios del grupo religioso Moon en Paraguay, fue liberado después de 20 días de cautiverio y el pago de un rescate de 140.000 dólares.
El paraguayo, arrestado en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú en mayo pasado, tiene una orden de prisión en su contra emitida por un juez de la ciudad de Caaguazú por su responsabilidad en un secuestro por cuya víctima se exigió un rescate de 150.000 dólares, según la información del tribunal brasileño.
Los defensores de Gavilán, en un intento por impedir la extradición, alegaron que el acusado tenía nacionalidad brasileña y no podía ser extraditado y que hay una gran desproporción entre las penas que son impuestas en Brasil y Paraguay por el delito de secuestro.
El magistrado Eros Grau, relator del proceso, concluyó en su sentencia que los crímenes que se le imputan a Gavilán en su país son compatibles con los definidos por el código penal brasileño.
Igualmente aclaró que los exámenes demostraron que el paraguayo no tiene vínculos genéticos con la brasileña de la que alegaba ser hijo y que por lo tanto no podía ser considerado como un ciudadano brasileño.
Según versiones de la prensa paraguaya, además del delito por el que será extraditado, Gavilán también es buscado en su país por otros secuestros y por robo agravado.