El Gobierno brasileño autorizó hoy el envió de muestras de células madre de médula ósea y sangre al exterior para ser utilizadas para trasplantes, lo que permitirá al país colaborar con las redes de donantes internacionales, informaron fuentes oficiales.
Las células madre deben pertenecer a personas apuntadas en el Registro Brasileño de Donantes Voluntarios de Médula Ósea (Redome), según consta en el decreto que fue publicado hoy en el Diario Oficial de la Unión.
Las muestras enviadas podrán ser tanto de médula ósea como de sangre, así como de sangre del cordón umbilical o de la placenta.
La responsabilidad de los trámites legales necesarios para el envío correrá a cargo de la secretaría de Atención a la Salud, mientras que el Instituto Nacional del Cáncer será el encargado de gestionar el papeleo necesario para el desarrollo eficiente del registro de donantes.
En mayo del pasado año, el Supremo Tribunal Federal de Brasil se pronunció a favor de la utilización de células madre embrionarias en la investigación, en una decisión que volvió a impulsar el estudio con este material biológico, paralizado desde 2005 por el recurso interpuesto por la cúpula de la Iglesia Católica brasileña.
Tras esta decisión, investigadores de la Universidad de Sao Paulo (USP) produjeron en septiembre las primeras células madre humanas a partir de embriones que se han obtenido en Brasil, con varios años de retraso en relación a otros países por las demoras en la obtención del permiso legal para investigar.
Los científicos del Instituto de Biociencias de la USP utilizaron 35 embriones que habían sido donados y congelados en clínicas de fertilización "in vitro".
Después de varios intentos fallidos, consiguieron multiplicar las células obtenidas de los embriones y determinaron que tienen la capacidad de transformarse en cualquier tipo de tejido celular, lo que abre esperanzas para la regeneración de órganos y para el tratamiento de pacientes con discapacidad.