El Gobierno brasileño informó hoy que de las inversiones por 635.000 millones de reales (356.000 millones de dólares) previstas para el período 2007-2011 en la construcción de infraestructuras hasta ahora ha cumplido con un 53,6%.
Ese porcentaje se refiere al dinero que ya ha sido efectivamente invertido dentro del llamado Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), un ambicioso proyecto de infraestructura que el Gobierno puso en marcha en enero del 2007, indicó en rueda de prensa la ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff.
De todas las obras previstas, que incluyen desde construcción y modernización de carreteras, puertos y aeropuertos hasta sistemas de saneamiento básico, Rousseff dijo que "un 39% han sido concluidas y un 52% van a un ritmo adecuado", mientras que el resto tiene atrasos que solo en un 2% "son preocupantes".
La ministra reconoció que para ejecutar por completo el PAC en los plazos previstos inicialmente, es necesario "duplicar el ritmo", aunque dio a entender que la meta no podrá ser cumplida, al comentar que posiblemente sea necesario "el aval" del Gobierno que asumirá el 1 de enero de 2011 para continuar con el programa.
En octubre del año próximo, Brasil elegirá al sucesor del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, que asumirá el cargo el 1 de enero del 2011.
Rousseff es, hasta ahora, barajada como la casi segura candidata del oficialismo.
Ese nuevo Gobierno también deberá asumir la construcción o el seguimiento de la mayoría de las obras de infraestructura necesarias para la organización del Mundial de fútbol del 2014 y los Juegos Olímpicos Río 2016.
En ese sentido, Rousseff declaró que Río de Janeiro, por su doble condición de subsede del Mundial y sede de los Juegos Olímpicos debe convertirse en "una doble prioridad".
La ministra indicó que, en el área de infraestructura, una buena parte de la inversión que se estudia para aplicar en Río de Janeiro con motivo de esas dos grandes fiestas deportivas estará dirigida al sector hotelero y a los aeropuertos.