El Gobierno brasileño convocará a una licitación internacional para la construcción de un tren de alta velocidad entre Río de Janeiro y São Paulo durante el segundo semestre de este año, informaron hoy fuentes oficiales.
Las obras, cuyo coste se calcula en 11.000 millones de dólares, forman parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), un ambicioso plan de obras que prevé millonarias inversiones, sobre el cual la ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, presentó hoy una suerte de balance.
Sobre el tren de alta velocidad, subrayó que el consorcio al que le sea adjudicada la obra se verá obligado a una transferencia de tecnología, que será una condición clave en la licitación.
Rousseff explicó que, hasta ahora, de la totalidad del PAC, que fue anunciado en 2007 y contempla inversiones en infraestructuras por unos 234.000 millones de dólares hasta 2010, ha sido ejecutado un 15 por ciento de las obras.
"Estamos en un nivel bastante razonable de conclusión", dijo la ministra, quien precisó que el 62 por ciento de los trabajos están en ejecución, otro 12 por ciento en fase de licitación y un 11 por ciento en proyecto.
Rousseff destacó que desde 2007 han sido construidos 4.300 kilómetros de carreteras, que representan poco menos del diez por ciento de los 44.000 kilómetros previstos en el programa.
También indicó que en los últimos dos años y medio han sido ejecutados proyectos en el área de energía que han añadido al país una capacidad de generación de 3.700 megavatios.
"El balance es extremadamente positivo", dijo Rousseff, aunque reconoció que en ciertas áreas existen atrasos significativos, que atribuyó en su mayoría a los concesionarios.
No obstante, aseguró que el Gobierno "tomará las providencias necesarias" para acelerar las obras que están atrasadas y lograr que el PAC "se aproxime lo máximo posible a las metas de ejecución".