El Banco Central de Brasil planea conceder este año préstamos por unos 20.000 millones de dólares a las compañías del país con créditos en esa moneda para contrarrestar la restricción crediticia internacional, anunció hoy su presidente, Henrique Meirelles.
"Todas las empresas brasileñas con préstamos en el exterior también tendrán acceso a los recursos de las reservas" del Banco Central, que "atenderá toda la demanda", aseguró Meirelles en una reunión con analistas en Nueva York, a los que detalló la situación financiera de su país y el efecto que está teniendo en ella la crisis económica internacional.
Durante la reunión, organizada por la Cámara de Comercio Brasileño-Estadounidense, Meirelles afirmó que Brasil "está mucho mejor posicionado que en el pasado y respecto a otras regiones para afrontar la severa crisis internacional que afecta a todos los países".
Brasil será el único país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) "que no va a tener una severa contracción de la economía, sino que sufrirá un desaceleración moderada y a menor escala que el resto de la comunidad internacional", defendió en una conferencia de prensa posterior.
Meirelles explicó que el impacto de la crisis en la mayor economía de América Latina se ha debido fundamentalmente a la restricción del crédito por parte de entidades extranjeras.
En ese sentido, dijo que la banca brasileña está muy saneada, porque ha ido eliminando deuda en los últimos años y la regulación nacional exige mantener en reservas un mínimo del 11 por ciento de sus activos.
Además, la deuda pública externa se redujo de 138.600 millones de dólares en septiembre de 2003 a 82.500 millones en noviembre de 2008, al tiempo que su volumen respecto al Producto Interior Bruto (PIB) descendió hasta el 34,9 por ciento, el nivel más bajo desde mayo de 1998.
Con el objetivo de "normalizar y estabilizar el acceso al crédito externo para las compañías exportadoras brasileñas, hemos puesto en marcha una serie de medidas y seguimos estudiando otras para aminorar el efecto de la crisis en la economía", apuntó Meirelles.
Entre esas medidas, detalló que el Banco Central de Brasil está utilizando sus reservas internacionales, que en diciembre de 2008 ascendían a 206.800 millones de dólares (frente a los 15.900 millones que había en abril de 2003), para prestar dinero a los bancos, que a su vez están facilitando créditos a los exportadores.
"El próximo paso va a ser prestar a los bancos que están dando créditos a las empresas (endeudadas en dólares) con vencimientos en 2009", explicó Meirelles, quien detalló que para ello se pondrá en marcha a finales de este mes un programa que se prolongará durante todo el año y del que se podrían beneficiar unas 4.000 compañías.
El fin último es "restablecer la parte del crédito internacional que se ha contraído con la crisis", sostuvo Meirelles, al insistir en que el crédito interno está ya a un nivel similar al de antes de que se desatara el desastre financiero.
Añadió que el hecho de que Brasil se encuentre en mejores condiciones que otros países para afrontar la crisis también se debe a que el sector privado está "en mejores condiciones que en el pasado" y a que la demanda interna es la que ha estado tirando del PIB en los últimos años.
También detalló que se estudian medidas para fortalecer el empleo, aunque no facilitó detalles, al tiempo que destacó como un factor positivo la estabilización y contención de la inflación, que ha pasado de una media del 23,2 por ciento entre 1998 y 1999 al 6,7 por ciento actual.