El Gobierno de Brasil anunció hoy que prevé contar en los próximos tres meses con 83 millones de dosis de la vacuna contra la gripe A, con una inversión que supera los 1.000 millones de reales (unos 581 millones de dólares).
El Ministerio de Salud hizo público hoy un comunicado en el que hace balance de todas las vacunas contra la gripe A de la que dispondrá y adelanta que todas serán destinadas a poner en práctica la estrategia nacional de vacunación, que será llevada a cabo entre enero y marzo.
El secretario de Vigilancia en Salud, Gerson Penna, enfatizó que "en este momento no hay distribución de las vacunas en ningún estado" ya que, aclaró, "las dosis serán distribuidas a nivel nacional para hacer viable la estrategia de vacunación simultáneamente en todo el país".
El Ministerio contará con tres proveedores, el más recientemente contratado, la pasada semana, fue el Fondo Rotatorio de Vacunas de la Organización Panamericana de la Salud, que venderá 10 millones de dosis a un precio de 122 millones de reales (unos 70 millones de dólares).
Ésas se sumarán al paquete de 40 millones de dosis que Brasil ya había comprado a finales de 2009 al laboratorio GlaxoSmithKline (GSK) por 444,7 millones de reales (unos 257 millones de dólares).
Además, el brasileño Instituto Butantan, en colaboración con el laboratorio francés Sanofi Pasteur, debe entregar próximamente las primeras 600.000 de las 33 millones de dosis encargadas por el Gobierno.
Éstas serán las más caras, con una inversión de 250,8 millones de dólares, a 7,6 dólares la unidad, porque el precio incluye el coste de la transferencia de tecnología desde la institución francesa.
La estrategia nacional de vacunación de Brasil, país que calcula su población en algo más de 192 millones, será anunciada a lo largo del presente mes de enero.
Sin embargo, el Ministerio ha adelantado que, por la experiencia del pasado invierno, entre los grupos prioritarios a la hora de recibir la vacuna estarán las embarazadas, los trabajadores de la salud, los niños de entre 6 meses y dos años, los indígenas y los enfermos crónicos.