Brasil, actual campeón de la Liga Mundial y que busca su décimo título en la competición, se medirá en dos partidos a Estados Unidos el sábado y el domingo en la ciudad brasileña de Belo Horizonte para definir al líder del Grupo A.
El duelo también significa un reencuentro para las dos selecciones que se midieron en la final de los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 y en la que los estadounidenses se quedaron con el oro e impidieron a Brasil retener el título que habían alcanzado en los Olímpicos de Atenas cuatro años antes.
Los dos duelos se disputarán en el gimnasio Mineirinho de la ciudad de Belo Horizonte, el primero a las 10.00 hora local (13.00 GMT) del sábado y el segundo a las 9.30 hora local (12.30 GMT) del domingo.
Brasil, que venció en sus dos compromisos a Puerto Rico en San Juan y en sus dos partidos en Río de Janeiro contra Polonia, marcha invicto en el Grupo A con 12 puntos, y el único que puede superarlo o alcanzarlo es Estados Unidos, segundo en la clasificación con nueve puntos.
Dos victorias en casa le permitirán a Brasil abrir una ventaja de hasta nueve puntos, en el mejor de los casos, sobre su principal rival y confirmarse como favorito para avanzar a la siguiente fase.
"Es importante que consigamos las dos victorias en casa para que no tengamos que luchar por la clasificación en la fase final", asegura el opuesto Leandro Vissotto, que nunca enfrentó a los estadounidenses pero que no pudo evitar dejar de contaminarse de la rivalidad.
"Serán nuestros compromisos más difíciles en la primera fase de la Liga Mundial. Y no porque el equipo de Estados Unidos sea mejor que el de Polonia sino por la rivalidad existente", reconoce el puntero Murilo.
El seleccionador brasileño, Bernardo Rezente 'Bernardinho', admite estar preocupado con el servicio de los estadounidenses, que considera como su principal arma y que puede desestabilizar a sus jugadores.
"La selección de Estados Unidos tiene dos excepcionales servidores: Stanley y Priddy. Por lo menos tuvimos una buena prueba el pasado final de semana frente a Polonia cuanto tuvimos que lidiar con el potente servicio de Kurek", afirmó el técnico.
Brasil sufrió a última hora la baja del veterano central Gustavo Endres, medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, y que fue descartado para el resto de la Liga tras haber sufrido una lesión en el pié izquierdo en uno de los entrenamientos en Belo Horizonte.
Gustavo, de 35 años y que llegó a ser considerado como el mayor bloqueador del mundo hace tres años, era uno de los jugadores con mayor experiencia en la selección brasileña que busca el décimo título de la Liga y mantener su hegemonía en la competición.
El jugador, que este año regresó a la selección tras haberse despedido del equipo en los Juegos Olímpicos de Pekín, llegó a brillar tanto en los partidos con Puerto Rico como el pasado domingo frente a Polonia.
En su lugar fue convocado el central Éder, que se concentró con la selección en la noche del miércoles y tuvo el primer entrenamiento con sus demás compañeros el jueves.
Pero difícilmente será aprovechado en los partidos frente a Estados Unidos debido a que no está en sus mejores condiciones físicas. "Estaba haciendo trabajo físico, pero hacía tiempo no entrenaba con el balón. Voy a tener que comenzar a jugar lentamente, incluso para no sufrir una lesión. Espero estar al ciento por ciento la próxima semana", admitió el propio Éder.