El número de muertes por conflictos en el campo brasileño bajó desde 34 en 2010 hasta 29 en 2011 pero la violencia rural creció, según un informe divulgado hoy por una comisión del Episcopado.
Según el informe "Conflictos en el campo en Brasil", de la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), los asesinatos en disputas por tierras, por el acceso al agua o por el trabajo forzado rural se redujeron significativamente desde 2003, cuando fueron registradas 73 muertes.
Pese a la reducción de las muertes, el número total de conflictos creció al pasar de 1.186 en 2010 a 1.363 en 2011, de acuerdo con el informe.
"Llama especialmente la atención que los conflictos por la posesión de la tierra saltaron desde 853 en 2010 hasta 1.035 en 2011, con un crecimiento del 21,32 %, así como el aumento del 177,6 % del número de campesinos amenazados de muerte (de 125 a 347)", destaca el estudio.
Los conflictos por el trabajo en condiciones análogas de esclavitud aumentaron de 204 en 2010 a 230 en 2011 y las disputas por acceso al agua se redujeron de 87 a 68 en el mismo período.
En total, el año pasado 600.925 personas fueron afectadas por los conflictos en el campo.
La Amazonía, en donde las disputas involucran a hacendados, mineros, madereros, indios y colonos interesados en nuevas tierras para cultivo, concentró el 69 % de los conflictos, el 79,3 % de los asesinatos y el 85 % de las amenazas.
Según el informe, pese a las esperanzas depositadas en el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, "sus primeras manifestaciones públicas dejaron la reforma agraria en la más completa penumbra".
Durante el primer año de mandato de Rousseff, el número de familias beneficiadas por la reforma agraria fue el menor desde 1995, agrega.
El estudio también destaca la repercusión internacional que tuvo el asesinato de seis líderes ecologistas y campesinos en estados amazónicos que estaban amenazados por madereros o por agricultores.
Tras esos crímenes, Rousseff anunció medidas "más duras" para enfrentar la violencia en la Amazonía, como el envío de una fuerza conjunta de militares y policías para reforzar zonas consideradas de riesgo, así como protección para los amenazados de muerte.
El secretario general del Episcopado brasileño, obispo Leonardo Steiner, anunció que el informe sobre la violencia en el campo será entregado hoy mismo a la secretaria de Derechos Humanos de la Presidencia, María do Rosario Nunes, y al ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo.
El consejero permanente de la CPT, obispo Tomás Balduino, alertó de que este año comenzó con más violencia en el campo y que en los primeros cuatro meses de 2012 fueron registrados doce asesinatos, frente a ocho en el mismo período de 2011.