El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su homólogo de Corea del Sur, Lee Myung-bak, insistieron hoy en la necesidad de fortalecer el G-20 para dar voz a los emergentes en esferas internacionales.
"La consolidación del G-20 como instancia política es un gran paso en el sentido de la democratización de las instituciones financieras, que garantizará la participación efectiva de las economías emergentes", afirmó Lula tras la reunión que celebraron ambos en el palacio presidencial de Planalto en Brasilia.
Lula recordó que, en la cumbre del G-20 celebrada en Washington, él y Myung-bak mantuvieron idénticas posturas al pedir la creación de "mecanismos transparentes y eficaces de regulación", según el comunicado difundido tras la reunión.
Incidió también en que Corea del Sur y Brasil están "unidos" en la defensa de "más integración y comercio", y "menos distorsiones y menos proteccionismo".
"La conclusión de la Ronda de Doha (de la Organización Mundial del Comercio) dejó de ser una oportunidad. Es una necesidad urgente. El comercio libre será un poderoso instrumento de resolución de la crisis", añadió el mandatario brasileño.
Ambos expresaron el gran potencial de avance de sus relaciones en el área del uso pacífico de la energía nuclear, la biotecnología, las tecnologías de la información, proyectos de infraestructura y de cooperación académica.
El presidente brasileño le manifestó a su colega surcoreano la importancia del diálogo bilateral entre ese país y Corea del Norte para la "estabilidad" de la península coreana y de toda la región del noreste asiático.
En el plano comercial, ambos presidentes aplaudieron el aumento del intercambio entre los dos países, que se ha duplicado en los últimos cinco años y podría alcanzar los 8.000 millones de dólares en este 2008, según cifras oficiales brasileñas.
Lula también comunicó su "satisfacción" por la aprobación de una nueva legislación en Corea sobre el análisis de riesgo para importaciones de productos que puedan ser sometidos a cuarentena, lo que permitirá intercambiar misiones con el fin de aumentar las exportaciones agrícolas de Brasil a aquel país.
Señaló que Corea tiene inversiones en Brasil en sectores como el automovilístico, el siderúrgico, el electrónico y el minero, al apuntar nuevas oportunidades para empresas del país asiático como el tren de alta velocidad que unirá Río de Janeiro y Sao Paulo, que va a ser licitado previsiblemente a finales de 2009 o inicios de 2010.
Por su parte, Myung-bak invitó al mandatario suramericano a visitar su país el año que viene, cuando se cumpla el cincuenta aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre las dos naciones.