El canciller uruguayo, Luis Almagro, afirmó hoy que las negociaciones con Argentina para establecer un sistema de control ambiental en el río Uruguay "no están trancadas" y que la propuesta de su país en ese sentido está siendo estudiada en Buenos Aires.
En declaraciones a los medios tras su participación en el Consejo de Ministros, Almagro explicó que ni él ni su par argentino, Héctor Timerman, hablaron de que la solución se fuera a dar el pasado viernes, al cumplirse el plazo de 48 horas que se dieron tras la última reunión que los diplomáticos mantuvieron para solventar el asunto.
"Era hasta las 18.00 horas del día viernes, pero ninguno de los dos dijimos 'vamos a tener la solución dentro de las 48 horas'. Simplemente es reflexionar sobre las posiciones negociadoras y resumirlas esta semana", apuntó.
Asimismo, el canciller afirmó que ambos países tienen "un compromiso muy fuerte con la negociación" y que "no cerrarán nunca las puertas" a la misma.
"Las dos partes estamos de acuerdo en el papel de la ciencia en este tema y que debe tener un abordaje, obviamente, con ese contenido", explicó.
Almagro se negó a discutir con la prensa el contenido exacto de la negociación y los puntos con los que su país y Argentina no están de acuerdo, tal y como lleva haciendo desde que se iniciaron las conversaciones para lograr un acuerdo por el control ambiental del río.
El pasado viernes, la situación de las negociaciones derivaron en versiones encontradas entre ambos Gobiernos, después de que el vicecanciller uruguayo, Roberto Conde, dijera públicamente que el acuerdo "estaba cerrado".
Esas palabras fueron respondidas por Timerman vía Twitter, en un mensaje en el que dijo "desconocer" a qué se refería el diplomático uruguayo.
Además, Timerman ratificó que para Argentina "el acuerdo es simple: acceso irrestricto a los científicos para que controlen Botnia y todos los establecimientos industriales y agropecuarios en ambas márgenes del río Uruguay".
La instalación de una planta papelera en la localidad uruguaya de Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, generó uno de los peores conflictos en décadas entre los dos países.
Ambientalistas de la localidad argentina de Gualeguaychú bloquearon en 2006 un puente internacional que une con la vecina Fray Bentos y mantuvieron la protesta ininterrumpidamente hasta el pasado junio a la espera de que las autoridades uruguayas y argentinas avancen en el control ambiental conjunto de la planta.
El Tribunal Internacional de La Haya estableció en abril pasado que Uruguay violó el tratado bilateral de administración compartida del río al permitir, de forma unilateral, la instalación de la papelera, y aunque consideró que no está demostrado que la planta contamine, instó a ambos países a hacer controles conjuntos.