CANDIDATURA**Ayer, el candidato de gobierno, José Miguel Alemán, vació el interior del país movilizándolo hacia la Plaza Porras en la más grande concentración política hecha hasta ahora, la cual se organizó teniendo como eje principal la convención nacional del Partido Arnulfista que oficializó la nómina que encabeza su abanderado presidencial para las elecciones de mayo. ¿Qué podemos comentar? Si no, simplemente, ¡despertó el monstruo!
ANTECEDENTE**En 1994, arrastrando un desgaste de cinco años de gobierno, en los que no pudo satisfacer tantas expectativas tras dos décadas de dictadura, con su principal aliado Molirena dividido y encuestas adversas, cortos de plata, y sin ayuda de su copartidario presidente Endara -quien optó por la estricta neutralidad- en una épica atropellada final, por poco hace el milagro de alzarse con el triunfo, perdiendo por poco margen.
ARNULFISTA**El PRD pasó entonces mucho susto para ganarle. En esta ocasión, las condiciones se parecen pero no son las mismas. Otra vez hay una seria división en sus filas, vuelve a cargar con el desgaste del ejercicio del poder, y las encuestas lo desfavorecen. Pero, a diferencia del 94, esta vez le sobran los recursos, y su presidenta en el gobierno ha dicho que seguirá haciendo campaña a favor de los suyos. ¿Quién dijo que era fácil?