Alrededor de 200 personas bailaron hoy al ritmo del tango en el centro de Montevideo en respuesta a la propuesta del colectivo Avalancha Tanguera, que busca "propagar y difundir" este arte en la capital uruguaya.
Juan Pablo Milsa, miembro del colectivo tanguero, explicó a Efe que ninguno de los organizadores es profesor o experto en el tango, sino que simplemente son "multiplicadores", gente dispuesta a bailar y a animar a los demás para que disfruten el tango.
En este sentido, Milsa apuntó que el lazo verde que portan todos los integrantes del grupo significa que "están dispuestos a bailar con quien sea", sin importar que sepan bailar o no.
El acto se organizó en el marco del festival internacional "Viva el tango", el más antiguo del mundo, y se aprovechó también, según Milsa, "para celebrar que la UNESCO haya declarado este género musical como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad".
El veterano tanguero definió su arte como "una comunicación muy fuerte y sensacional entre el varón y la mujer".
Esta asociación, que surgió hace ocho años, trata de sumar adeptos al tango, sobre todo entre la gente joven, ya que como dijo Carlitos, un señor de unos 70 años y miembro de la asociación, "si los jóvenes no entran, el tango se muere".
Respecto a la situación del tango en Montevideo, Carlitos defendió que si bien "es chico desde el punto de vista mundial, en proporción está muy bien", y precisó que desde hace unos diez años está "ganando adeptos".
"En los ocho años que la Avalancha lleva en marcha en Montevideo hemos sumado unas 400 personas a la actividad tanguera", indicó Carlitos.
La gente se resistió en un principio y los "multiplicadores" (con lazo verde) tuvieron algún problema para sacarles a bailar, pero con el ritmo de los tangos que sonaban se fueron animando y al final la plaza se movió en un incesante 2x4, el compás característico de esta música.