César**Desde la época de los romanos se repite un adagio que busca aconsejar a los gobernantes y es el que reza: "La mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo". Con esto se quería decir que no basta con que el gobernante actúe correctamente, sino que debe preocuparse de que el pueblo así lo perciba.
Prudencia**La prudencia de este consejo se resalta en momentos como el actual, en donde el Gobierno Nacional es cuestionado por ciertos nombramientos a personas que fueron procesadas por delitos cuya sanción acarrearía, entre otras, la inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas.
Rectificación**Independientemente de si la persona fue indultada o no, o si tiene derecho a trabajar o no, es claro que ni el Gobierno se paralizaría por no contratarla ni pierde nada al terminar su contrato. Pero sí ganaría mucho si deja atrás esta controversia innecesaria y distractiva. El Presidente no sólo debe ser prudente, sino también parecerlo.