El presidente venezolano, Hugo Chávez, negó hoy que su Gobierno esté embarcado "en una carrera armamentista" y aseveró que las compras militares de los últimos años obedecen a una "doctrina de seguridad" nacional.
"No es cierto que estemos gastando más que otros países, no es cierto que estemos en una carrera armamentista, no. Es simplemente parte de un plan, una doctrina de seguridad venezolana", afirmó Chávez.
El mandatario se refirió brevemente al tema militar durante el maratoniano acto oficial en el que ofreció su mensaje anual a la Asamblea Nacional (AN), que comenzó a las 14 hora local (18.30 GMT) y continuaba todavía cerca de las 20 hora local (00.30 GMT del miércoles).
En los últimos tres años, el Gobierno de Chávez ha firmado con Rusia doce contratos para la compra de armas por valor de unos 4.000 millones de dólares.
Esos contratos incluyen la adquisición de 24 cazabombarderos Sukhoi-30, medio centenar de helicópteros MI-17, MI-26 y MI-35, y 100.000 fusiles Kaláshnikov AK-103.
En Venezuela también se construyen dos fábricas para ensamblar por licencia fusiles rusos y producir municiones para los mismos, y se edificarán talleres de reparación de aviones y helicópteros.
En noviembre pasado, Venezuela y Rusia firmaron en Caracas siete acuerdos de colaboración en diversas materias, entre ellos uno para "la cooperación en el área del uso de la energía nuclear con fines pacíficos".
Chávez también ha anunciado su intención de comprar, posiblemente a Rusia, Bielorrusia o Irán, sistemas de defensa antiaérea TOR-1, submarinos y tanques.
Estados Unidos ha expresado "preocupación" por esas compras y ha acusado a Venezuela de emprender una "carrera armamentista" que generaría "desequilibrio" en la región, lo que Caracas ha negado reiteradamente.