El director del Servicio Médico Legal (SML) de Chile, Patricio Bustos, dijo hoy que la identificación de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet corresponde legalmente a los jueces y, por lo tanto, no basta un informe científico.
Bustos comentó así una información procedente de Austria que afirma que el Instituto de Medicina Forense de Innsbruck ha identificado a cuatro víctimas de la dictadura de Pinochet (1973-1990) a partir de estudios de ADN en 49 fragmentos de huesos enviados desde Chile.
"De 49 fragmentos óseos hemos podido constatar que 47 pertenecen a 13 personas. Eso es seguro. Luego hemos podido identificar a cuatro de ellas gracias a las muestras de ADN enviadas por sus familiares" explicó a Efe el director del instituto austríaco, Martin Steinlechner.
En Santiago, el SML señaló en un comunicado que "es atribución de los jueces que instruyen las causas establecer que dicha comparación corresponda a la identidad de una persona. Sólo los jueces pueden establecer una identidad, considerando la información genética, circunstancial, antropológica y odontológica".
Ese argumento fue reiterado a radio Cooperativa por Bustos, que añadió que sólo después de que el juez tiene toda la información disponible sobre un caso, incluida la científica y la circunstancial, puede pronunciarse sobre la identidad de una víctima.
"Se está avanzando" en la identificación, "pero no es concluyente aún", subrayó Bustos.
Los fragmentos óseos estudiados en Innsbruck fueron entregados el pasado 22 de julio por el SML para los análisis correspondientes y se presume que corresponden a un grupo de miembros de la seguridad de Salvador Allende y de estrechos colaboradores del fallecido mandatario socialista.
Todos ellos fueron detenidos en el Palacio de La Moneda durante el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y, tras ser torturados, fueron llevados al campo militar de Peldehue, al norte de la capital chilena, donde fueron ejecutados.
Según ha establecido la investigación judicial, los prisioneros fueron alineados frente a una fosa cavada previamente y ametrallados para que cayeran adentro; posteriormente, sus ejecutores lanzaron granadas sobre los cuerpos y los taparon con tierra.
En 1978, tras el descubrimiento de cadáveres de ejecutados en otras partes del país, los restos sepultados en Peldehue fueron desenterrados y lanzados al mar desde helicópteros del Ejército.
Hace algunos años, la jueza Amanda Valdovinos logró encontrar la fosa y recuperar varias decenas de fragmentos óseos, que son los que son analizados actualmente en Innsbruck.
Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, destacó a los periodistas la contribución de los laboratorios extranjeros en la identificación de las víctimas, pero coincidió con el SML en que lo logrado en Innsbruck es sólo una parte del proceso.
Llamó a actuar "con cautela", en alusión a varias decenas de identificaciones erróneas del SML descubiertas hace unos años.
Durante la dictadura de Augusto Pinochet, unas 3.195 personas murieron a manos de agentes del Estado, de las que cerca de 1.200 han sido clasificadas como detenidas desaparecidas.