Un avión de la Fuerza Aérea de Chile partió hoy de Santiago hacia Haití con ayuda humanitaria, policías y personal médico, con lo que ya son tres las aeronaves dispuestas por el Gobierno chileno tras el terremoto que asoló a ese país.
En el avión viajan veinte carabineros de Fuerzas Especiales, así como cuatro médicos, cinco enfermeras y ocho técnicos paramédicos, según informaron fuentes oficiales.
Del primer envío de personal, conformado por veinte personas, regresarán a Chile en ese mismo avión diecisiete médicos y permanecerán en la isla caribeña dos médicos y una enfermera.
Además, la aeronave traslada 40 toneladas de ayuda humanitaria.
El ministro de Defensa, Francisco Vidal, junto al jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, Andrés Avendaño, despidieron al avión, un Boeing 767, que partió a las 12.10 hora local (15.10 GMT) desde el aeropuerto de Santiago.
Allí, Vidal desestimó las críticas que ha recibido Estados Unidos, país al que se le ha acusado de utilizar la ayuda militar como una forma de ocupar el país.
"Lo importante es la presencia militar, porque ayuda a ordenar. La propia Hillary Clinton (secretaria de Estado de EE.UU.) ha dicho que esto tiene como objetivo único (ayudar)", declaró Vidal.
El ministro anunció además que el avión retornará a Chile el próximo sábado a las 9.00 hora local (12.00 GMT) con los restos de la abogada Andrea Loi, una de las dos personas de nacionalidad chilena que desapareció tras la catástrofe.
En tanto, los bomberos chilenos desplazados a Puerto Príncipe no han logrado hallar a María Teresa Dowling, esposa del general chileno Ricardo Toro, que se estima quedó atrapada entre los escombros del hotel La Montana.