La ministra de Planificación de Chile, Paula Quintana, valoró hoy como "muy positiva" la cooperación entre su país y Uruguay en política social, particularmente en la protección a la infancia y en los derechos de la mujer.
La ministra se expresó así tras la reunión de la Comisión Binacional de Coordinación de Políticas Sociales que se realizó en la sede del Ministerio del Desarrollo Social de Uruguay en Montevideo.
En una rueda de prensa, Quintana apuntó que la experiencia compartida entre ambos países ha sido "muy fructífera y fraternal", tanto en políticas concretas como en la instalación de "sistemas coordinados de trabajo social donde el centro es la persona y su desarrollo integral".
En este sentido, la ministra destaco el intercambio entre ambos países de métodos de información y de registro de los programas sociales, que son claves para comprobar si las políticas conllevan un progreso real y mejoran la calidad de vida de las personas.
En el área de la infancia y la familia, Quintana destacó el intercambio de las medidas de desarrollo integral y protección de la primera infancia "que estaban en el corazón del Gobierno de la presidenta Bachelet", como el programa "Chile crece contigo", que ha sido implantado en Uruguay "de forma privilegiada" con el proyecto "Canelones crece contigo", desarrollado en el homónimo departamento del país suramericano.
En cuanto al avance en los derechos de la mujer, la ministra consideró que ambos países "han compartido instrumentos de gestión en políticas sociales avanzadas, para dar una mirada transversal y otorgar igualdad a las mujeres en el plano laboral y en las relaciones familiares".
Como desafíos de cara el futuro para esos avances, la funcionaria apuntó a que se debe trabajar para que se mantengan y concreten de la mejor forma para "mejorar las condiciones de vida de los chilenos y uruguayos que más lo necesitan".
Pese a todo, Quintana descartó que el futuro cambio de Gobierno tanto en Chile como en Uruguay suponga un cambio en esta cooperación, puesto que se trata de "políticas de Estado" en las que solo la "orientación" será considerada por cada Gobierno.
"En Chile, la Concertación deja un férreo sistema de protección con garantías a la ciudadanía y tenemos confianza en que se proyectará en el futuro. Para eso está la ciudadanía y sus organizaciones, para vigilar que sus deseos y aspiraciones se cumplan", concluyó.