El embajador de China ante la ONU, Zhang Yesui, aseguró hoy que "éste no es el momento adecuado" para aumentar las sanciones a Irán por no cumplir con sus obligaciones internacionales en relación con su programa nuclear.
"Las sanciones en sí mismas no son un fin y no es el momento adecuado para imponer sanciones, porque los esfuerzos diplomáticos todavía siguen en marcha", dijo el diplomático chino en una conferencia de prensa en la sede de la ONU.
Zhang, que este mes ejerce la presidencia de turno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, presentó hoy la agenda mensual de trabajo de este órgano, en la que el programa iraní sólo aparece mencionado en el pie de página.
El diálogo entre la comunidad internacional y la república islámica requiere de "más tiempo y paciencia", aseguró el diplomático, para el que "todavía hay margen para tratar de superar diferencias y encontrar un acuerdo a través de la diplomacia".
"Además, pienso que la solución pacífica del caso nuclear iraní mediante la diplomacia es la mejor opción y es del interés de la comunidad internacional", agregó Zhang.
Las palabras del embajador chino ante la ONU contrastan con la posición de países occidentales del Consejo de Seguridad, que quieren la aprobación de una nueva ronda de sanciones a Irán antes de finales del próximo febrero.
Por su parte, el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast, dijo hoy en Teherán que la imposición de nuevas sanciones "será inútil", al tiempo que insistió en que en que la polémica sobre el combustible nuclear es "puramente política".
Gran parte de la comunidad internacional acusa a Irán de ocultar, bajo su programa nuclear civil, un plan de naturaleza clandestina y aplicaciones bélicas con el objetivo de crear un arsenal atómico, lo que niega la república islámica.
El conflicto se agravó a finales del pasado año, después de que el régimen iraní rechazara una propuesta de Estados Unidos, Francia y Rusia para enviar al exterior su uranio enriquecido al 3,5 por ciento y recuperarlo al 19,5 por ciento, en las condiciones que dice necesitarlo.
Tras un debate plagado de controversias y declaraciones contradictorias, Irán lanzó varias contraofertas, la última de las cuales propone, sin detalles, intercambiar el combustible en Turquía.