La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, afirmó hoy en la ONU que el poder de las organizaciones del narcotráfico en Centroamérica ponen en peligro el desarrollo de la región y obligan a revisar la estrategia global para combatirlas.
"Hoy la narcoactividad pone en riesgo los avances en desarrollo de los países centroamericanos", señaló la mandataria costarricense durante la apertura de los debates de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En su primera intervención ante el organismo mundial desde que asumió el cargo el pasado mayo, Chinchilla señaló que la región ha pasado de ser una zona de tránsito, a "países que cultivan, trafican y consumen la droga".
Asimismo, resaltó que la lucha contra las organizaciones de narcotráfico sólo se podrán ganar con la cooperación internacional y pidió una revisión de las estrategias aplicadas hasta la fecha, que consideró no han conseguido derrotar.
También lamentó el daño que las poderosas organizaciones de narcotráfico y el consumo de droga causan en el tejido social de las naciones centroamericanas.
"Nuestros sistemas de salud casi están desbordados por el problema de las adicciones; la integridad de nuestras instituciones se ve amenazada por la corrupción y la coacción; y la violencia alcanza niveles nunca antes vistos", afirmó la presidenta costarricense.
En su opinión, el peligro que representan las organizaciones criminales para las instituciones y los gobiernos centroamericanos trascienden el ámbito local y suponen un desafío para la seguridad internacional.