Un enfrentamiento a dinamitazos y golpes entre un sindicato de fabriles opositor al presidente boliviano, Evo Morales, y dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) marcaron hoy la marcha del Día Internacional del Trabajo en el centro de La Paz.
Los dos sectores coincidieron con sus manifestaciones en la avenida El Prado, la principal de la ciudad paceña, la cual se convirtió en el escenario de una pelea campal, constató Efe.
Los dirigentes de la COB, entre los que se encontraban mineros, lanzaron dinamita contra la manifestación de los fabriles para que se dispersaran.
Éstos últimos realizan por estos días una huelga de hambre para exigir que Morales apruebe un incremento salarial por encima del 5 por ciento, y para pedir la renuncia de los máximos dirigentes de la COB por considerar que son cómplices de esa decisión.
En los choques, los mineros y fabriles se enzarzaron a golpes, lo que dejó saldo de un herido contuso en las filas de los obreros de minas.
Los mineros respondieron lanzando varios cartuchos de dinamita que, sin embargo, no provocaron heridos, aunque lograron que los fabriles se alejaran de El Prado y siguieran por su lado su manifestación, mientras la marcha de la COB hizo lo propio.
Ante la presión de los sindicatos, la COB aprobó el jueves pasado la convocatoria a una huelga general para el próximo martes para que el Gobierno de Morales revise su decisión de aumento salarial para este año y ofrezca un mayor porcentaje al 5 por ciento.
Desde que accedió al poder en 2006, ésta ha sido la primera vez que el presidente boliviano, el ex sindicalista Morales, no participa en la marcha obrera del Día Internacional del Trabajo, debido al distanciamiento que tiene con los sindicatos del país.
Sin embargo, el mandatario aprovechó la jornada para anunciar la nacionalización de tres empresas generadoras de energía con socios internacionales y de una cooperativa local, durante un acto celebrado en una planta eléctrica del centro del país.