La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, entregó hoy el premio Eleanor Roosevelt a cuatro activistas por el Día de los Derechos Humanos, en el que instó a las embajadas a "abrir sus puertas y escuchar" a quienes luchan por esta causa.
En una breve ceremonia, Clinton hizo entrega del galardón que la ex secretaria de Estado Madeleine Albright creó en 1998 en honor de la esposa de Franklin Delano Roosevelt, encargada de redactar en 1948 la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
La activista de origen sudanés Sarah Cleto Rial, que trabaja por los derechos de las mujeres en el país sudafricano, y Wade Henderson, el líder de la Conferencia de Liderazgo sobre los Derechos Humanos, fueron los primeros en recibir el galardón.
El premio también recayó sobre la abogada del Instituto Aspen Alice Hartman Henkin, y de forma póstuma, sobre su marido, el profesor especializado en legislación de derechos humanos Louis Henkin.
"Cada uno de nuestros cuatro premiados ha sido un pionero en la expansión de nuestro entendimiento y práctica del trabajo a favor de los derechos humanos. Cada uno se subió a los hombros de la generación anterior y cada uno tocó las vidas de gente que ha sido excluida o marginada", dijo Clinton en el acto.
La secretaria de Estado hizo un recorrido por "los pequeños y grandes actos de coraje" que ocurren "cada día en cada parte del mundo", en el que destacó especialmente la figura del premio Nobel de la Paz de este año, el disidente chino Liu Xiaobo, que hoy no pudo recibir en persona el galardón por estar encarcelado.
"En este día de los derechos humanos, reitero nuestro llamamiento para su liberación inmediata", subrayó.
Clinton también recordó el "acoso y la intimidación" sufridos por las Damas de Blanco de Cuba "en sus esfuerzos para la liberación de prisioneros políticos", y los "arrestos y abusos" soportados por la organización Mujeres de Zimbabue Unidas y su directora, Magodonga Mahlangu, en sus "acciones pacíficas contra la injusticia".
"Estados Unidos está comprometido a promover y defender la sociedad civil en todo el mundo. Y seguiremos recordando a los líderes su responsabilidad respecto a sus ciudadanos bajo la Declaración Universal de los Derechos Humanos", aseguró Clinton.
"Para respaldar esa idea, he pedido que nuestras embajadas abran hoy sus puertas a los activistas de la sociedad civil para escuchar sus preocupaciones y demostrar nuestro apoyo", añadió.
La secretaria de Estado subrayó que el 10 de diciembre de 1948, "el mundo se movilizó para reconocer y proteger los derechos iguales e inalienables de todas las personas, inspirando a individuos de todo el mundo a reclamar los derechos que forman parte de nuestro legado común".
Esa Declaración, recordó Clinton, dio forma al trabajo de pioneros como Louis Henkin, que comenzó a estudiar Derecho en 1937, cuando el término "derechos humanos" "ni siquiera existía en las leyes internacionales".