COIBA**Digámoslo claro, la insistencia en dictar una ley que asigne a cuatro ministros la facultad de aprobar o no inversiones en el Parque Ecológico de Coiba, es para favorecer a figuras del régimen que tienen los planos hechos. Y ojalá no se nos mal entienda. No es que nos opongamos al desarrollo de proyectos turísticos que generen riqueza y empleos en el área. Todo lo que queremos es que no lo hagan en la misma isla.
ALTERNATIVA**Alrededor de ella existen otras islas, todas de singular belleza, donde es posible construir hoteles de baja densidad, previo estudio y con estricto apego a las normas que protegen el ambiente. Pero más fácil es hacerlo en la costa más próxima de tierra firme. Desde allí se pueden organizar excursiones. Las mismas personas tienen propiedades con acceso a la playa y una pista de aterrizaje de aviones y helicópteros.
ADVERTENCIA**El frágil ecosistema moriría ante la presencia del personal de los hoteles, el tránsito de botes y aviones, los derrames y la inmigración inevitable. Eso traerá siembras, quemas, construcción, ganado, caza, pesca, tala, devastación. Y si, pese a todo, empujan la ley contra la opinión de ANCON, ANAM y los ecologistas, mejor es que no metan un solo centavo, porque el próximo presidente les obligará a desmantelarlo todo.