Colombia "no tumba bosque" para sembrar palma de aceite, tiene hoy unas 360.000 hectáreas cultivadas que producen cerca de 800.000 toneladas anuales y busca su certificación internacional para biocombustibles, dijo hoy el ministro de Ambiente de ese país.
Además, reveló a Efe el ministro de Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (MAVDT), Carlos Costa, el Gobierno colombiano elabora un mapa de zonas aptas para la siembra de esa oleaginosa.
"La palma está tan satanizada porque el aumento de las plantaciones y los biocombustibles se ha dado en su mayoría en el planeta a costa, o del bosque natural o de áreas de cultivo de alimentos", señaló el alto cargo.
Subrayó que "Colombia sí tiene el potencial para asegurarse que no amenaza ni lo uno ni lo otro".
Colombia, añadió, "tiene una superficie ya integrada a la agricultura que está subexplotada", y explicó que "hay una gran cantidad de tierras dedicadas a la ganadería extensiva que realmente es un desperdicio".
Agregó que si se pudiera integrar esa tierra a la producción de agrocombustibles, se estarían "matando muchos pájaros de un solo tiro, una oportunidad de gana-gana: no es necesario tumbar el bosque natural para sembrar palma o caña de azúcar o yuca", con los que se producen combustibles limpios.
"El truco -remarcó- es no tumbar bosque para ampliar la producción de agrocombustibles y, por otra parte, aprovechar esas tierras que están subutilizadas en este momento y que son parte de la frontera agropecuaria".
Los cultivos de palma en Colombia generan actualmente 115.000 empleos directos.
En Colombia, dijo también Costa a Efe, "estamos en el proceso de la certificación ambiental y social de biocombustibles" y, en ese sentido, "tenemos muy adelantada con el Icontec (Instituto Colombiano de Normas Técnicas), el desarrollo de una norma que sería la que utilizarían las empresas productoras y las certificadoras".
La idea, explicó, "no es que el Gobierno certifique, sino que pongamos una norma Icontec y que luego aquellas entidades o empresas que producen biocombustibles pidan la certificación y sea un ente externo, neutral, el que certifique que se cumplen altos estándares ambientales y sociales".
La norma, señaló, se ha concebido utilizando requisitos de certificación mundial que existen en este momento: de la Unión Europea (UE), de la FAO (Fondo para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas), y de Estados Unidos.
Así, anotó Costa, "el que quede certificado por la norma nacional quede certificado automáticamente por normas internacionales".
El ministro indicó también que es necesario que "el combustible colombiano tenga un sello de diferenciación con respecto de los demás países productores de biocombustibles".
"Necesitamos diferenciarnos. Si no lo logramos, no habrá futuro", subrayó, y advirtió que "puede haber futuro interno, pero nunca podrá haber un futuro externo de exportación".
Costa, por otra parte, reveló que en el país andino se está "adelantado la construcción de una cartografía que identifica cuáles son las zonas aptas" para el cultivo de la palma aceitera.
"Más que una cartografía, es una zonificación del territorio nacional, de las zonas aptas para palma, y en equipo con el sector agropecuario", que se hace con instituciones geográficas, climatológicas, con el sector ambiental, con su cartera, con los palmicultores, explicó.
Es un mapa, puntualizó, "para que todos tengamos claro hacia dónde debe ir la palma en este país y no sea un desarrollo desordenado y sin planificación".