El Foro de Biarritz, un encuentro que reúne a notables personalidades políticas y universitarias, comenzó hoy su décima edición en Quito con la crisis financiera internacional y el impacto social de sus consecuencias como tema principal a debatir.
La cita fue inaugurada por el presidente de Ecuador, Rafael Correa; el alcalde de Quito, Augusto Barrera, y Didier Borotra, alcalde de Biarritz, localidad del suroeste de Francia, cuyo municipio es uno de los patrocinadores del foro, que desde hace diez años ha recorrido diferentes ciudades de Europa y América Latina.
El objetivo del encuentro, del que forman parte delegados de una veintena de países, es, según dijo el alcalde Borotra, "trabajar de manera conjunta" entre Europa y Latinoamérica "para establecer estrategias" y "continuar la construcción de puentes" de entendimiento.
En su discurso, Borotra hizo un repaso a la actual situación de América Latina y tuvo una mención especial para el presidente Manuel Zelaya y la crisis en Honduras, después de que el pasado 28 de junio fuera depuesto del poder, lo que calificó como un "grave retroceso" en la democracia de la región.
Mostró su apoyo a Zelaya y señaló que el Foro de Biarritz cree en "la fuerza del derecho y no en el derecho de la fuerza", por lo que llamó al diálogo al Gobierno de facto, encabezado por Roberto Micheletti.
Borotra también se refirió a las "tensiones regionales" surgidas tras la firma de un convenio militar entre Colombia y Estados Unidos, pero apuntó a que "afortunadamente" en el seno de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se promociona "el diálogo".
Hizo un llamamiento a que "el clima de paz se restablezca entre Ecuador y Colombia" y celebró la vuelta de Cuba a la Organización de Estados Americanos (OEA) antes de "reiterar" que Estados Unidos preste atención a la situación de embargo a la isla.
Con respecto a las consecuencias de la crisis financiera reclamó que "la transformación de la política mundial también llegue" a los países en vías de desarrollo, tras mencionar que "los responsables de la crisis financiera internacional no son los países del sur".
Por su parte, el mandatario ecuatoriano recordó que la celebración del Foro en la capital andina es, entre otros motivos, por la conmemoración del bicentenario de la independencia de Quito.
Correa señaló que el "proceso libertario" iniciado en el siglo XIX aún "persiste en nuestros días" y sostuvo que mientras América Latina continúe como "la región más desigual del mundo (...) no podrá hablarse de verdadera democracia".
"Ese es el gran desafío, encontrar esa segunda y verdadera independencia que, en nuestros países, se puede traducir en una sola palabra: justicia", afirmó.
Además, apuntó a que la región "está iniciando un nuevo ciclo de su historia, cuya meta es la edificación de una libertad fundada en la justicia".
Consideró que ante la crisis financiera internacional, los países suramericanos ofrecen "respuestas imaginativas".
"Nuestra mirada al desarrollo es muy diferente a la visión del desarrollo apegada al consumismo como una estrategia ligada a los procesos de liberalización económica", dijo.
Calificó el colapso de la economía global como una "hecatombe mundial", pero indicó que la región "se ha convertido en el escenario más dinámico y creativo de cambios políticos, sociales y económicos en el mundo, en respuesta al fracaso global del sistema neoliberal"
El foro Biarritz está organizado por la asociación Encuentros, que reúne a varios ex presidentes latinoamericanos y que dirige el ex mandatario colombiano Ernesto Samper, en colaboración con socios privados y públicos, como el Ayuntamiento de Biarritz y el Gobierno Vasco.