Los productores agropecuarios paraguayos reiteraron hoy sus pedidos de seguridad y cese de las ocupaciones de haciendas por parte de los "sin tierra" en el cierre de las dos jornadas de protestas realizadas en varias regiones del país.
"Seguridad y trabajo para todos es el pedido que dejamos al Gobierno", dijo a Efe Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), que engloba a los organismos que coordinaron la movilización.
La protesta, denominada "tractorazo" y que no incluyó bloqueos de carreteras, se desarrolló en 13 de los 17 departamentos (provincias) y congregó a unos 50.000 pequeños y grandes productores, principalmente de soja, que habían convocado en años anteriores a similares medidas de fuerza.
El cierre oficial de la movilización, tras la retirada de los alrededor de 20.000 tractores y otras maquinarias agrícolas del costado de las carreteras, incluye en la noche de hoy un festival musical ante la sede del Congreso en Asunción.
Los principales puntos de la concentración de los manifestantes se registraron en los departamentos de Alto Paraná, este y en la frontera con Brasil, y de Itapúa, sur y fronterizo con Argentina, las regiones agrícolas más prósperas del país.
La protesta fue organizada además por la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), la Asociación de Productores de Soja (APS) y por la Asociación Rural del Paraguay (ARP), entre otros.
Esos gremios repudian las constantes amenazas de invasiones de haciendas por parte de grupos de "sin tierra" acampados desde hace varios meses ante las fincas de las regiones agrícolas, principalmente de productores brasileños, para protestar contra el cultivo mecanizado de la soja y exigir una reforma agraria.
Cristaldo destacó que la movilización también se llevó a cabo para demostrar que el sector productivo apoyará un proceso de cambio "pacífico y sin violencia" en el país, en alusión a la llegada a la presidencia del ex obispo Fernando Lugo, el 15 de agosto pasado.
Lugo llegó al poder en los comicios generales del 20 de abril pasado, al frente de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), una coalición de amplio espectro ideológico, lo que supuso el fin de 61 años ininterrumpidos de gobierno del Partido Colorado.
Cristaldo también mencionó la necesidad de que los gremios de agropecuarios participen en el proyecto de reforma agraria anunciado por el jefe de Estado a través de la creación, en noviembre pasado, de la Coordinadora Ejecutiva para la Reforma Agraria.
El presidente de la UGP indicó que el nuevo organismo estatal solo ha convocado hasta el momento a los sectores de labradores y de grupos de "sin tierra".
En ese sentido, Cristaldo aseveró: "Donde no nos invitan no vamos" y consideró además que "los procesos excluyentes, por lo general, no son sostenibles en el tiempo".
Por su parte, Néstor Núñez, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), señaló: "debemos dejar de lado la 'politiquería'" para trabajar en el país.
Núñez también indicó que Paraguay debe apostar por una política democrática representativa y rechazar a "los aventureros que quieren llevar al país a regímenes totalitarios y populistas".
La medida de fuerza de los productores se había iniciado en la víspera y pocas horas antes de que Lugo viajara a Brasil, donde permanecerá hasta mañana y participa de las cumbres de jefes de Estado del Mercado Común del Sur (Mercosur), de América Latina y el Caribe (CALC) y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).