CONFLICTO**Este año la ruta del carnaval está desatando rivalidades para nada sanas. Tanto, que Alcaldía y Junta del Carnaval están pintados de guerra. Todos en la disputa se están deteniendo en la forma, olvidándose de lo vital: el contenido, es decir, las novedades que se pueden ofrecer a propios y extraños.
TRADICION**Ahora bien, la avenida Central es a la fiesta carnestolenda lo que el mar al destino transitista de Panamá. Piezas inseparables. Pero no por necedad, sino por la importancia que la tradición tiene en los pueblos que buscan con afán su identidad, y se aferran por centurias a una manera de hacer las cosas, como recurso para permanecer y trascender.
IPAT**El que ha mantenido un silencio casi ofensivo es el Instituto Panameño de Turismo. Esto denota una falta total de visión del Ejecutivo, pues el carnaval es un elemento clave para atraer tanto inversiones como visitantes. Por no entender esto, es que se cae en la improvisación y el desatino, y con total falta de planificación y olfato se proponen ideas carentes de toda entidad.