Milicianos kurdos y fuerzas especiales estadounidenses se encontraron ayer con más de un millar de paracaidistas para asegurar el perímetro de una pista aérea estratégica y abrir un nuevo frente contra el régimen de Sadam Hussein.
La 173ra Brigada Aerotransportada del Ejército estadounidense, incluyendo efectivos de los comandos Rangers"", saltó desde aviones de transporte C-17 durante la noche del miércoles y tomó control de la pista aérea que se utilizará para recibir suministros y personal de apoyo.
La operación, una de las mayores de paracaidistas en décadas, abrió las puertas a las fuerzas de infantería de una región donde sólo habían operado hasta ahora grupos reducidos de comandos estadounidenses. Los aviones de la coalición habían ya atacado fuerzas militares y otros blancos estratégicos en el norte.
Esto ajusta el cerco sobre las fuerzas de Sadam en el sur"", dijo el brigadier general James Parker, comandante de las fuerzas estadounidenses en el norte. Y también podría servir de advertencia a las fuerzas turcas"". Los aviones protegieron a los paracaidistas atacando barricadas y casamatas en el norte de Irak.
Tres oleadas de aviones del portaaviones Theodore Roosevelt atacaron regimientos de infantería, puestos de comando y control, posiciones de artillería y una batería de proyectiles antiaéreos, dijo el teniente John Oliveira, de asuntos públicos del portaaviones.
En la madrugada de ayer se reanudaron los ataques con una enorme explosión justo fuera de la zona curda cerca del pueblo de Kalak. Los aviones atacaron posiciones de avanzada iraquíes en las colinas que dan a Chamchamal, a 35 kilómetros al este de la ciudad petrolera de Kirkuk. Posteriormente, las tropas kurdas en Chamchamal ocuparon un puesto de control iraquí sin necesidad de combatir, dijeron testigos.
Aunque no anticipaban hostilidades, los estadounidenses decidieron movilizar sus soldados en paracaídas en vez de hacerlos aterrizar en aviones de transporte para congregar inmediatamente una fuerza de combate lista para defenderse, dijo un reportero estadounidense que acompañó a esa división. Kirkuk es clave. Los iraquíes la quieren, los kurdos la quieren, los turcos la quieren y también la quieren otros grupos étnicos"", dijo el mayor Mike Hstings.