Correa celebra tres años de poder en medio de la polémica por la deserción de varios aliados


Con una multitudinaria concentración de simpatizantes en la ciudad andina de Ambato, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, encabezó hoy la conmemoración de su tercer aniversario en el poder, en medio de la polémica generada por la deserción de varios fundadores de su movimiento, Alianza País.


Unas 150.000 personas, llegadas de todo el país, se congregaron en las calles del centro de Ambato para celebrar los tres años de Correa al frente del Gobierno, en una muestra de respaldo ante las versiones que ha advertido de una división en su movimiento y la caída de su popularidad.


La mayoría de los asistentes vistieron prendas verdes, color que identifica a Alianza País, y portaban banderas del movimiento, muchas de ellas con la figura de Correa.

 

La conmemoración del aniversario coincidió con la salida de algunos, otrora, cargos claves de Alianza País (AP), especialmente del ex canciller Fander Falconí y la dirigente popular Manuela Gallegos.


Así también, la polémica se encendió con el enfrentamiento verbal directo que en los últimos días ha mantenido Correa con un ex colaborador suyo, Alberto Acosta, ex ministro de Energía y ex presidente de la Asamblea Constituyente.


Correa ha calificado a Acosta de "ecologista infantil" y de incidir, de forma solapada, en el proyecto ambientalista Yasuní-ITT, un plan con el que Ecuador pretende dejar bajo tierra un enorme yacimiento petrolífero en la Amazonía a cambio de una compensación de la comunidad internacional.

 

Según el mandatario, Acosta está detrás de una fallida consolidación del proyecto, al presionar condiciones desventajosas y "vergonzosas" para el país.


Por esas mismas críticas de Correa, esta semana dimitió de su cargo el ex canciller Falconí, quien dijo que salía del Gobierno por discrepancias políticas con el jefe del Estado.


Acosta y Falconí eran considerados piezas claves del proyecto enarbolado por Alianza País, aunque Correa aclaró que ahora sabe que los dos dimisionarios obedecían a líneas políticas de otros sectores, especialmente de grupos ambientalistas radicales.

 

También la ex secretaría de Pueblos del Gobierno Manuela Gallegos se retiró de Alianza País en solidaridad con Falconí, aunque aclaró que no se pasará a la oposición.


"Ojalá, todo esto sirva para purificar el proyecto" político de Alianza País y del Ejecutivo, apuntó Gallegos, tras señalar que, a su criterio, Correa suele actuar con una excesiva pasión.


"A veces, el presidente, con toda su capacidad e inteligencia, por la pasión de las cosas, se va más allá de lo necesario", dijo Gallegos, tras ratificar su salida de Alianza País.

 

Correa, lejos de discrepar con Gallegos, la alabó y aceptó su salida, pero no hizo lo mismo con Falconí y Acosta, a los que acusó de haberle "engañado" y "traicionado", respectivamente.


"Todo el mundo es libre, buena suerte Manuela (Gallegos), siempre tendrá la estima y el cariño que le he tenido desde que la conozco como una mujer auténtica" y luchadora, aseguró Correa tras afirmar que Acosta "desde hace rato es opositor".


"Eso es muy claro. ¿Cómo podía llamarse alguien parte de un proyecto político, cuando desde la Asamblea quiso imponer el plan de Gobierno de las minorías?", se preguntó el mandatario.


Además, dijo que tras la salida de esos ex aliados, el proyecto de Alianza País se fortalece porque, según él, se han ido los que debían hacerlo.


Pese a las deserciones, Correa prometió que su "revolución ciudadana" continuará con más fuerza y que la siembra de ese proyecto redundará en beneficio de todos los ecuatorianos, especialmente de los pobres.


"Estamos avanzando en el camino correcto y lo estamos haciendo bastante rápido", dijo y reiteró que "sólo un necio podría negar los avances de esta revolución en educación, en salud, en vialidad, en equidad social y regional, en dignidad y soberanía".


"A esta revolución ciudadana nada ni nadie la detiene", presagió Correa que, sin embargo, ha advertido de que podrían venir tiempos difíciles, por la eventual arremetida de la oposición.


"Somos revolucionarios y estamos dispuestos hasta dar nuestra vida para cambiar el país", apostilló el jefe del Estado ecuatoriano.


El festejo de hoy en Ambato tiene lugar un día después del aniversario oficial, ya que Correa asumió la Presidencia el 15 de enero de 2007, tras vencer con holgura en elecciones al magnate bananero Álvaro Noboa.


Pese a ser el tercer año en el poder, Correa va por su segundo mandato, que se extenderá hasta agosto de 2013, debido a que entró en vigor en 2008 una nueva Constitución que obligaba a nuevas elecciones.


Correa se presentó en abril del año pasado a los comicios generales y volvió a derrotar a los partidos tradicionales de derechas, por lo que asumió su segundo mandato el 10 de agosto de 2009.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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